lunes, 10 de junio de 2013

"El Hombre es Bello."



El Hombre es Bello
Shaykh Mohammad Nazim Al-Haqqani An-Naqshibendi.
Sohbat del 8 de mayo del 2013. Lefke, Chipre.



Allāhu akbar, Allāhu akbar, Allāhu akbar wa li-Llāhi l-hamd. Eres el Exaltado Digno de Alabanza, absoluto Soberano, ¡Yā Rabb al-bayt al-‘atīq (Oh Señor de la casa antigua)! Oh amado del Todopoderoso, a quien Él dijo "Pisa en Mi trono", el Exaltado y Más Alto Protector. A ninguna otra criatura se le ofreció este regalo: sólo la cabeza de la creación, el distinguido Maestro de la creación Muhammad al-Mustafā tuvo este honor. ¡Dadnos apoyo, oh hombres de Allah! ¡Huwa Rabbī lā yazāl (Él es mi Señor que existe por siempre)! Danos bienestar, Oh mi Señor, poder de comprensión, que nuestra distinguida bisabuela Hāla Sultan esté cerca, Oh mi Hacedor acércala, pedimos el apoyo de Hāla Sultan, si ella quiere acercarse, lo hará.



Pedimos permiso, Oh Shah Mardan, amado del Misericordioso, ahí vas, ¡la asamblea es tuya! Oh amados hermanos de fe de Shah Mardan, Oh amado del león de Allah: "Quien ama a Shah Mardan tiene éxito, el éxito de salvarse", dicen. Digamos "Bismi-Llāhi r-Rahmāni r-Rahīm, Rabbunā Jalla Jalāluhu (Nuestro Señor es Exaltado en Su Magnificencia), wa ‘amma nawāluhu (y Sus favores todo lo abarcan) wa lā ilāha ghayruhu (no hay otro dios, sólo Él) Subhānahu wa Ta‘āla (Él es muy alabado y exaltado) ‘ammā yushriqūn (está por encima de lo que Le asocian)". Enviamos bendiciones y saludos de paz sobre Su amado, nuestras bendiciones y saludos de paz; en realidad, para él nuestras bendiciones y saludos son de poca importancia. Bienvenido, Oh Shah Mardan, el reino es tuyo. Oh amados hermanos de fe de Shah Mardan, los amados de Shah Mardan escuchemos, alcancemos el honor. Digamos "Ahí viene ahora" Shah Mardan, diciendo "Oh mis hermanos de fe, oh mis compañeros cercanos, los que nos aman: ¡paz a vosotros, que en vuestro camino estéis sanos y salvos!" Lo primero que hay que pedir es estar seguro en la seguridad de Allah, la seguridad que nos envuelve: ¿con qué conseguirla? En verdad, es Shah Mardan el que nos da la seguridad que viene del Señor de Poder. Él es un bendito, estimado y magnífico, triunfante león de Allah. Su asamblea es la asamblea de la Verdad, su asamblea es una asamblea de seguridad.



Te suplicamos Oh Shah Mardan, caemos a tus pies, ¡por favor, ayúdanos con tus maravillosas palabras! Que la paz de Allah, los saludos de paz del Mensajero del Todopoderoso nos lleguen igual que a ti. Oh glorioso Shah Mardan, eres el león de Allah. La ciudad del conocimiento es el Mensajero de Allah Todopoderoso, su puerta es Shah Mardan. "Man istawā yawmāhu fa-huwa maghbūn (Quién está dos días en el mismo nivel es un perdedor)". Quién está dos días en el mismo nivel perdió, por dos días en el mismo nivel se incurre en pérdida. Pedimos apoyo, Oh hombres de Allah, sois bienvenidos. Oh Shah Mardan, tus palabras son joyas, si el mundo entero fueran joyas no bastarían frente a lo que valen tus preciosas palabras. Tus expresiones... si las joyas del universo se reunieran, tus palabras destacarían como las verdaderas joyas. ¡Qué maravillosas palabras! Ahí vas, Oh Shah Mardan. Digamos "Bismi-Llāhi r-Rahmāni r-Rahīm", abrid la cámara de los tesoros: en comparación con los tesoros de que hablamos, los tesoros de este mundo no valen nada. Este mundo y sus tesoros, Allah el Exaltado se los da al que ama y también al que no ama. Los que no tienen el corazón lleno de amor por el mundo... para ellos este mundo es un cautivo a sus órdenes. De los que su alma no se apega al mundo, este mundo es su esclavo. La segunda categoría son los de corazón atado a este mundo, son sus cautivos, no tienen valor, ningún valor. Mā shā’ Allāh, lā quwwata illa bi-Llāh.



Oh Shah Mardan, tus palabras no se pueden comprar con joyas, son las joyas, las joyas de verdad que bajan del Trono; descienden del Trono: ¿sobre quién? Sobre el Mensajero del Todopoderoso, ¿y después a quién? Bajan a Shah Mardan. La humanidad busca la belleza, pero la gente de esta época no sabe dónde buscar la belleza. Los seres humanos tienen en su interior un profundo deseo de ser bellos, de verse bellos. ¡Mirad! Oh Shah Mardan, aquí estás. Está arraigado en la naturaleza humana, el deseo del hombre de ser bello, el deseo de tener un aspecto bello es un deseo ardiente: "Quiero ser hermoso, verme hermoso". Es una pasión sembrada en nuestra naturaleza, es la semilla de un apasionado anhelo interior. El hombre fue creado para amar, el amor da luz a la humanidad, les da honor, les da rangos espirituales. Por eso el hombre quiere ser bello y verse bello, es parte de la naturaleza humana; por eso las personas corren a hacerse y mostrarse bellos.



Ahí vas, Oh Shah Mardan. Si esto es así, Oh amados hermanos de fe de Shah Mardan, los que quieran volverse bellos, los que quieran tener bello aspecto deben prestar atención a las palabras de Shah Mardan. Ser bello es parte de la naturaleza humana, tener bello aspecto; todo el mundo tiene esto. El Exaltado Señor de los mundos plantó esta semilla sólo en los hijos de Ādam, el Majestuoso Exaltado la dio a los hijos de hombres, el ser bellos, el verse bellos. Si queréis, oh amados hermanos, oh compañeros cercanos ser bellos, veros bellos... esto es parte de la naturaleza humana. Todos tienen esto: "Quiero ser bello, quiero tener bello aspecto". Esta es una joya de las cámaras de tesoros del conocimiento y el alto aprendizaje. Por ser el caso, escuchad, pues también vosotros queréis ser hermosos, también queréis veros hermosos. También queréis veros bellos, eso no os diferencia de los demás, ya que lo desea todo el mundo: "Quiero ser bello, quiero tener un bello aspecto", así que volvámonos bellos.



La verdadera belleza es la belleza espiritual, por otro lado está la belleza de los astutos que se las dan de listos sin saber qué es, es el camino de esos listos: no buscan la verdadera belleza, van tras la falsa, mientras Allah el Majestuoso dio a los hijos de los hombres belleza de verdad. Tenemos belleza de origen pero no podemos darnos cuenta, al no darnos cuenta queremos fabricar, producir belleza artificial, con esta belleza falsa queremos tener bello aspecto. Si llegar a ser bello… Ahí vas, Shah Mardan. La belleza... la belleza que se os da en esta tierra es una belleza de tipo animal, vuestra verdadera belleza viene del Trono: de Habību-Llāh... de Habību-Llāh a Shah Mardan, de él a los amados hermanos de fe de Shah Mardan, a sus hermanos que siguen este camino. Es decir, que nuestro camino ahora, Oh Shah Mardan, "Nuestro camino", dice nuestro Shah Mardan "es tener bello aspecto, volvernos bellos y tener bello aspecto". Este mensaje es para toda la humanidad, ya que hay algo arraigado en la naturaleza humana: el ser bello, el verse bello. Todos tienen esta inclinación natural, pero cómo llegar a ella es lo que no comprenden. Por un lado está la belleza que dice Shah Mardan, por el otro está la belleza falsa que shaytān muestra a la gente para descarriarles.



Bismi-Llāhi r-Rahmāni r-Rahīm, ¡esgrime tu espada Dhū l-Fiqqār, Oh Shah Mardan! El hombre es bello, es creado bello y su belleza baja desde el Trono, baja del cielo, esa es la verdadera belleza de la gente. Por otro lado está el engaño de shaytān: parece que embellece a las personas pero las lleva a otra senda o al contrario, apartando al ser humano de su humanidad. Con pintura, retoques y vestidos quieren tener un bello aspecto. Eso está en nuestra naturaleza, el querer ser bello, verse bello, pero ser bellos ya se nos concedió, sólo que no somos conscientes. Allah el Más Alto no creó feo al ser humano: ni los ángeles poseen tal belleza. Allāhu akbaru l-akbar, ahí vas, Oh Shah Mardan. "Oh amados hermanos de fe, oh compañeros cercanos", dice Shah Mardan, "debéis entender y aprender: lo que buscamos es la belleza que Allah el Más Alto nos dio, no hay belleza más allá de eso. Por pintaros, seguir la moda... nunca os volveréis bellos ni tendréis bella apariencia, ¡de ningún modo! La belleza es la belleza que baja de los cielos, quien no la tenga, es feo". "Qué hermosa persona", se dice. Puede que esa persona tenga ochenta, noventa o cien años, pero lleva esa belleza que baja del cielo. Ella no usa pintura, no se pone ningún maquillaje, no lleva la última moda, pero es bella. A otras las engañó shaytān, siguen la moda, se visten, se embadurnan, y aún así son feas, siguen siendo feas. La fealdad es de shaytān, la belleza es del Misericordioso.



Ahí vas, Shah Mardan, ¡el reino es todo tuyo! "Debemos acostumbrarnos a ello, Oh gente: ¡somos bellos! Hemos de darnos cuenta de que somos bellos". Una persona bella no va por la senda de shaytān, ¡no puede ser! Una persona bella está adornada con el atributo del Misericordioso. Hay personas investidas en la belleza del Rahmānī y hay personas a las que shaytān empuja a vestirse de falsa belleza sin que sean conscientes. Además de la belleza enviada del cielo, está la belleza que se da en la tierra, que busca la gente a la que engañó shaytān el engreído y siguen su camino: ¡nunca puede ser belleza de verdad! El hijo del hombre... Oh Shah Mardan, ahí vas ...fue vestido en belleza del cielo, no hace falta buscar otra belleza, ¡no! El ser humano fue creado hermoso, aún más bello que los ángeles, el ser humano tiene un aura asombrosa, son investidos de belleza Rahmānī. Si intentan ser bellos siguiendo la moda... eso es de shaytān, ya que la moda no hace bello al ser humano, es inadecuada. A los que siguen la moda los timó shaytān: "¡Viste esto, lleva este modelo! ¡Usa estos polvos! ¡Úntate este rojo de labios por la cara! Entonces te verás bella, se te verá bella", decís, y así es. ¿Para qué queremos vernos bellos? Ya se nos dio belleza, la belleza de los seres humanos no se dio ni a los ángeles; al hombre se le dio belleza perfecta desde el cielo. Este es el asunto de ser bello, verse bello.



Oh Shah Mardan, por favor, ¡sigue hablando, para que entendamos! ¿Creó Allah al hombre feo? Pregunto a los chiíes, pregunto a los ‘alawíes, pregunto a los chinos, pregunto al mundo cristiano: ¿creó Allah al hombre feo? El Hombre está hecho por Allah, fue creado puro y hermoso, con gran belleza. El Exaltado Protector dio tal ropa de honor al Profeta Ādam, que representa la misma belleza. Hizo al Profeta Ādam representante de la belleza Rahmānī, por eso el Exaltado Señor de Poder ordenó a los ángeles, hablando de Ādam, ‘alayhi s-salām: "A él Yo lo creé con Mis manos; ¡Usjudū lahu, postraos ante Ādam!", dijo Él, y los ángeles se postraron al momento. Al levantar la cabeza y mirar hacia arriba, no resistían la belleza investida al Profeta Ādam y se postraron otra vez: es la sabiduría divina de postrarse dos veces, los ángeles no hicieron sólo una postración, se postraron otra vez ante el Profeta Ādam, quien fue investido en ropas de belleza Rahmānī. shaytān coceó y pateó, shaytān coceó y pateó, tenía envidia, pero no hay nada que envidiar: (Allah dijo) "Hādha ‘atā’unā (Este es Nuestro regalo), fa-amnun (así que ¡dad!)" (38:39) "Es Nuestro regalo, por Nuestra divina Generosidad. Nadie puede llevarse el honor y belleza que Yo di a Ādam y sus hijos, Yo se la concedí. La belleza es para los siervos, nadie puede alcanzar el honor que se les dio, son Mis representantes", dijo Allah el Más Alto. ¡Subhān'sın. Ya Rabb! (¡Exaltado eres, Oh Señor!)



En este tiempo, los humanos... ahí vas, Oh Shah Mardan, son de dos clases: una se parece a los caballos, son como caballos purasangre de noble estirpe; los otros no son caballos, sino que intentan pasar por caballos, son de la categoría de los burros. ¡Hey, miraos a vosotros mismos! Venís envueltos en un vestido de belleza de los cielos, entonces, ¿por qué escucháis a shaytān? ¿Por qué atendéis cuando dice, "Yo os haré más bellos"? "Tendréis un bello aspecto", dice. ¡No! Los que dicen "Quiero tener bello aspecto" se afean, "Jazā’an wifāqan (Una recompensa adecuada)" (78:26): ¡el mejor castigo! El hombre es bello y tener bello aspecto es una orden.



Una persona hermosa, Oh gente, no se vuelve hermosa con la moda: la belleza en que nos envolvió el Misericordioso a los hijos de Ādam es del cielo, no hace falta buscarla. Un burro que quiera embellecerse no logrará la belleza del caballo:¡el burro es burro y el caballo, caballo! Shaytān armó mucho lío con eso, con ser bello, verse bello... pero en realidad es un don divino, se concedió al hombre. La belleza y perfección que se dio a la humanidad no se dio a ninguna otra criatura. El caballo es una criatura impresionante, se dio a los caballos un halo que impresiona. Si un burro, y hablo extraoficialmente, se atreviera a decir "Quiero ser un caballo"... se vería su burrez. ¿Qué serán entonces quienes para verse bellos usan toda clase de mejunjes preparados por shaytān? Se vuelven burros también. "Sólo usando estos maquillajes y estas ropas seremos bellos", dicen. ¡No es posible! Una persona bella sigue siendo bella con lo que lleve, y si alguien feo viste ropas de Sultán, sigue siendo feo. Por eso el hombre fue envuelto en ropas de honor, su Creador lo creó bello; "Yo lo creé por Mi mano", anunció Él.



Ahí vas, Oh Shah Mardan. ¡Sed bellos! Se nos dio belleza, es de nuestra naturaleza esencial, por eso el hombre es digno de estima, se le considera, pues Allah el Exaltado lo respetó: "Wa laqad karramnā banī Ādam (En verdad, Nosotros honramos a los hijos de Ādam)" (17:70) Uno de los dones divinos fue la belleza más allá de toda descripción. Quienes busquen la belleza por la moda son como de esa categoría del burro que dice "Quiero ser un caballo", pero los burros nunca pueden ser caballos. Allah el Exaltado envolvió a los caballos en su belleza y dio a los burros según su burrez, un vestido adecuado para burros. Por eso un burro no puede ser caballo, ni un caballo ser burro: ¿por qué os complicáis entonces? Allah el Más Alto os creó bellos, esa belleza está también en vosotros, no se puede quitar, no se puede dar ni darse a nadie más; cada humano tiene su propia belleza. El ser humano es bello, tanto mujeres como hombres. Los seres humanos son bellos en origen, el que dice "Quiero ser más bello" es como para un caballo volverse burro; es el burro el que quiere ser caballo, por eso tal persona cae del atributo de caballo al de burro, es shaytān que hace esto.



Decís, "La moda me hará verme más bello", ¡no os veréis más bellos! Nade se puede comparar a la belleza que da Allah, ¡no os amoldéis a la moda! ¡No sigáis las modas! Se os hará comprender el valor de la belleza que os dio vuestro Creador hasta cuando rindáis vuestra alma al abandonar este mundo, entonces vuestro rostro resplandecerá de luz. ¡Sed bellos! ¡Tened bello aspecto! Este es el deseo del hombre: "Quiero ser bello, quiero tener bello aspecto". Y bien, la belleza se os dio desde el principio, la belleza de los hijos de Ādam no se dio a otra criatura, ¿por qué queréis ser más bellos por la moda? Decís, "Quiero ser más bello por la moda": pasan de ser caballos a ser burros, la moda convierte a la gente en burros, les hace perder su belleza humana. Tal como es creado el hombre es hermoso, el decir "Quiero hacerlo más hermoso" lo empeora, lo priva de su atributo humano, lo hace un mono: mostrando el trasero, piensan que son guapos, enseñando el trasero piensan que son guapos pero se hacen mucho más animales, se vuelven animales.



Oh humano del siglo XXI, aprende la lección de ser un humano, de lo que es ser humano, entonces verás la belleza que se dio al hombre. Oh Shah Mardan, ¡ahí vas! Nuestro eslogan actual es "¡Sed bellos! ¡Tened bello aspecto!" Diciendo "¡Sed bellos!" queremos decir que debéis ver la belleza en que Allah el Más Alto os invistió, no dejarla de lado para buscar otros tipos de belleza. El ser humano es bello, no hay forma de que sea más bello: un caballo es un caballo, es bello. El burro es burro, si dice "Quiero ser caballo", sólo empeorará. La gente de esta época se esfuerza y se preocupa en cómo ser bellos, cómo verse bellos: "¡Quiero verme bello en todas las reuniones!" Ese deseo de verse bello se da en mujeres y hombres. Esto son dos cosas. Ellos giraron el mundo del revés, shaytān los mezcló, ¿qué hacer? Un caballo es caballo, un burro es burro; un hombre es un hombre, una mujer es una mujer: ¡no los mezcléis! Oh Shah Mardan, mā shā’ Allāh, por eso la mujer es bella entre mujeres, el hombre es bello entre hombres. Cuando mujeres y hombres se mezclan las cosas van mal, porque el tipo de belleza de la mujer es una cosa, su aspecto es una cosa, y el tipo de belleza masculina es otra, y ahora no hay ninguna herramienta que pueda mostrar al hombre su tipo de belleza.



Miremos en detalle lo que Shah Mardan hace que digamos hoy: ¡hizo decir muchas cosas! No busquéis embelleceros con ropas, la belleza se dio desde el principio, no la dan las ropas. Ponerse una corona en la cabeza no lo da, vestir ropas reales no puede darlo, es algo que da Allah. ¡Sed bellos, tened bello aspecto! Cuando dices "¡Sed bellos!", es una orden. Somos bellos. La belleza del hombre es distinta de la belleza de la mujer, si los mezcláis estropeáis la balanza, la balanza ya no puede pesar, la balanza para pesar la belleza femenina no funciona, tampoco la balanza que pesa la belleza masculina. Creáis confusión si pesáis a las mujeres en la balanza de hombres, y también si pesáis a los hombres en la balanza de mujeres. Entonces, la mujer es mujer y no puede volverse hombre; el hombre es hombre y no puede volverse mujer. Usad la balanza correctamente, ¡sed bellos, que se os vea bellos! Ya somos bellos, así que no os esforcéis en que se vea, no sigáis nada de eso que llaman moda. Somos bellos, el Uno que nos creó nos creó bellos, no nos creó feos.



Oh Shah Mardan, mereces miles y miles de gracias, ¡lo explicas muy bien! Si esa gente supiera esto no pelearían ni reñirían, no habría maldad ni nadie sería excluido. Un ser humano que no entienda este camino no está en el rango de la humanidad. El ser humano es bello, su belleza viene del cielo, no de comer, beber y ponerse maquillaje. A la humanidad se le dio belleza desde un principio, no digáis "Quiero ser más hermoso", no hay belleza mayor que la belleza que da Allah. ¡Sed bellos, tened un bello aspecto! ¡Edeb Ya Hu! (¡Tened buenas maneras!) Un ser humano sin maneras es feo, un ser humano con maneras es bello. Aprended esto y decid "Bismi-Llāhi r-Rahmāni r-Rahīm": Oh nuestro Señor, vístenos con la luz de la noble Basmalah, ¡Oh nuestro Protector! Nos postramos para dar gracias, Oh nuestro Señor. ¡No seamos de los que se ven feos! Por eso las normas correctas son las del Islam, por las que decís al mirar en el espejo, "Allāhumma ahsanta khalqī (¡Oh Allah, fue excelente mi creación!), ¡Me creaste bello, mi Protector! fa ahsin khuluqī! (¡haz que mi ser sea excelente!)" ¡Que también mi ser sea bello! shaytān hizo que la gente perdiera esto, es el más feo y enseña a ser feos. "Mirad", dice, "mirad cómo es la gente", expulsa a los seres humanos del redil de la humanidad y después los vuelve unos contra otros.



La gente de esta época no es bella, su creación original es bella pero su naturaleza no es nada bella, no tienen maneras. Los que tienen maneras aprenden de los profetas; ¿dónde aprenden ellos? "Addabani Rabbi (Mi Señor me enseñó maneras), fa-ahsana ta’dībī (y fue excelente en ello)". Es el distinguido portador del mensaje definitivo, el Sultán de los Profetas, el Amado de Allah: él dijo esto. "Addabanī Rabbī, mi Señor me enseñó buenas maneras", ¿qué son las buenas maneras? Poner todo en su lugar: bello es bello, feo es feo, lo bello no puede ser feo ni lo feo bello, ¡debes saberlo Su Eminencia el Papa, y decirlo a la gente! Hay miles de personas frente a ti, cada una llegó a tu presencia con un vestido que muestra que quiere verse hermoso: ¿qué valor tiene? Los que buscan la belleza en las ropas no tienen valor. Allah nos dio el don de la belleza para que podamos darLe gracias de lo que Él, el Más Alto, nos dio en Su Generosidad. Demos gracias para que aumente nuestra belleza, ¡lo que hace falta es belleza espiritual!



Un ser humano no es bello por comer, beber y vestirse: es lo que no podemos comunicar, por este problema todos se odian entre sí, se devoran entre sí: ¿para qué? El hombre es bello; si veis que el hombre es bello, ¿por qué matáis seres humanos? ¿Por qué matáis de manera tiránica a los que Allah creó bellos? ¿Se ajusta eso a vuestra belleza? ¡Oh chiíes, oh ‘alawíes, oh chinos, oh rusos, oh turcos, oh kurdos! Allah creó bello al hombre, a quien mate es seguro que le pedirán cuentas, ¡tened cuidado! ¡Sed bellos y apreciad la belleza! ¡Permaneced bellos, os envolverán en un vestido de belleza! La moda no es necesaria: mirad, os sorprenderéis. El Evangelio y la Torah, los Salmos y el majestuoso Qur’ān declaran que la mujer es bella con mujeres, el hombre bello con hombres. Una mujer que pasa el rato con hombres pierde valor, el hombre que pasa el rato con mujeres también. Oh nuestro Señor, envíanos a quien nos entrene, nos enseñe el honor de la humanidad, envíanos a uno de los benditos siervos, por el honor de Su más noble amado. Digamos "Lā ilāha illa-Llāh Muhammadu r-Rasūlu-Llāh, salla-Llāhu ‘alayhi wa sallam", eso es, ahora fuimos envueltos en un vestido de belleza, una luz con la que Allah el Más Alto nos inviste; que no nos veamos privados de ella.



Envíanos a Tus benditos siervos a explicarlo, ¡Oh mi Señor!, envíanos a quien corte el camino de shaytān, lo distancie de los humanos; uno que tenga justicia, que tenga gracia, que tenga religión: envíanos un Sultán que nos enseñe estas verdades. Oh Su Eminencia el Papa, si no es verdad, di "¡No es cierto!", ¡no te quedes callado! ¡No te quedes callado! El profeta ‘Īsā era hermoso, el profeta Mūsā era hermoso, el Profeta del Fin del Tiempo fue el más bello de los bellos. Dad a todo su derecho, "¡Āti kulli dhī haqqin haqqah!", dad a todo su derecho, entonces el mundo estará en paz. El hombre es bello, los chinos también son bellos, los Bashkirs son bellos, también los rusos son bellos, los de la India también, pues el Creador los creó bellos, el Creador no crea nada feo. ¡Que Allah nos perdone! Que Él nos envíe un Imam para decirnos estas verdades. Oh Shah Mardan, esgrime tu espada Dhū l-Fiqqār: a los que no quieran ver la belleza del hombre ¡golpéalos con tu espada! El hombre es bello, quien es bello no oprime a alguien bello, quien es bello no se enemista con otro bello. Oh chiíes, ¿está mal lo que decimos? Si el hombre es bello, ¿cómo matáis a alguien bello? ¿Cómo podéis matarlo? ¿Allah os creó feos, árabes, persas? Él os creó a todos bellos: en Su divina Generosidad Él nos dio honor, entonces ¿cómo podéis matar de forma tan deshonrosa a los que Allah creó con honor? ¡Sed bellos, mostraos bellos! Allah el Más Alto os dará la recompensa por eso. Si no, habrá gran pesar.



Arrepentimiento, Oh mi Señor, arrepentimiento, ¡busco perdón de Allah! Allah el Más Alto nunca crea con fealdad, Allah el Más Alto creó al hombre bello: ¡nunca lo veáis feo! Si lo veis feo, lo que estáis viendo es la fealdad de vuestro malvado ego. ¡Oh mi Señor, por el honor de Tu Amado envía de entre estas masacres al salvador de su comunidad, el bendito Imam Mahdī, ‘alayhi s-salām! Vendrá el profeta ‘Īsā a corregir la fe cristiana, llevándolos a la creencia verdadera. Creemos que también vendrá bajando del cielo, vendrá y gobernará con justicia, según la verdad. Cuando descienda, el profeta ‘Īsā sostendrá una espada en la mano, él no llevó ni un cuchillito, pero cuando baje de los cielos vendrá con espada; hará pedazos en vuestra cabeza los crucifijos que inventasteis y os arrojará las campanas de iglesia, bajará con tal poder y magnificencia. Él está en el cielo, nuestro maestro ‘Īsā, paz sobre él. Que lleguemos a él, veamos sus benditos días.



Sirvamos a nuestro Señor el Más Alto, démosLe gracias por crearnos bellos. Realizad cada día dos ciclos de oración de gracias diciendo "Él nos creó bellos", seréis bellos para siempre. Si no lo hacéis, seréis feos, seréis el hazmerreír de shaytān. Oh nuestro Señor, nos arrepentimos y volvemos a Ti, Oh Tú, Padishah de riqueza sin fin, eres un magnífico Señor, un Señor tan magnífico no humilla a Sus siervos. ¡Allāhu akbaru l-akbar! ¡Allāhu akbaru l-akbar! En los días venideros, Él exterminará a los que exterminen a la humanidad. Los días venideros comienzan en Rajab, el mes de Allah. ¡Perdón, Oh mi Señor! ¡Perdón, Oh mi Señor! Los del siglo XXI que anulan el honor de la humanidad se enfrentarán a la espada de Shah Mardan, Dhū l-Fiqqār. ¡Retrocede, oh bello ser humano! ¡Valorad la belleza humana! La belleza humana no surge de la moda ni de la ropa, ni por cambiar de traje.



¡Oh nuestro Señor, nos arrepentimos y volvemos a Ti! Oh chiíes, ¡parad de matar gente! ¡Sed humanos, no seáis bárbaros! No seáis bárbaros, ¡sed humanos! La nación persa prestó un gran servicio a la religión del Islam, hizo nacer una civilización que asombró al mundo entero, pero estos sucesos han hecho bajar su fama, no tiene por qué ser así. El Profeta... él es Nabī al-‘Arab wa l-‘Ajam, el Profeta para árabes y no árabes, ¡escuchad y dejad de usar armas! Si no, un día vuestras armas os golpearán a vosotros. En este mundo quedará la gente limpia, así que intentad ser limpios. Se les reconocerá por la luz de su rostro. ¡Parad inmediatamente! Oh chiíes, dejad las armas, escuchad al Imam, ¡debéis escuchar al Imam Mahdī, ‘alayhi s-salām! Si no escucháis, su espada es afilada de verdad. ¡Que Allah nos perdone! Oh vosotros que dais divinidad a ‘Īsā, ¿os ordenó Dios oprimir a la gente? ¡Oh Papa, dilo, oh eruditos de la India y China, decidlo! ¡Amān, yā Rabbī, tawba yā Rabbī tawba astaghfiru-Llāh! Fātiha.



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