domingo, 30 de agosto de 2015

"Sean misericordiosos unos con otros."




Sean misericordiosos unos con otros
Sheij Muhammad Adil al-Haqqani an-Naqshbandi.
 Sohbat del 6 de agosto del 2015.



As-salamu alaikum wa rahmatullahi wa barakatuh.



Audhu billahi min ash-shaytani r-rayim. Bismillahi r-Rahmani r-Rahim. Sean oraciones y paz con el Profeta Muhammad, Maestro de los Primeros y los Últimos.Madad (danos soporte), Oh Rasul'Allah. Madad, Oh Compañeros de Rasul'Allah.Madad, Oh Sheijs, dastur (autorícennos). Madad, Oh Sheij Abdullah Daghestani, Sheij Muhammad Nazim al-Haqqani, dastur, madad. Nuestra Tariqa se basa en el sohba y lo bueno está en la reunión.



Me refugio en Allah ante el vil shaitán. En el nombre de Allah, El Más Misericordioso, el Más Compasivo. "Muhammadu wa-lladhina ma'ahu ashidda-u 'ala l-kufar wa ruhama-u baynahum" (48:29) - ese verso dice que el Profeta (saws) y los creyentes son misericordiosos entre sí. Se ayudan y respetan mutuamente, y obedecen a Allah. Y cuando se reúnen no discuten, no pelean unos con otros. Aunque a veces haya diferencias entre ellos, cada uno procede a dar su opinión y luego a decir: "Está bien, haremos como tú dices".



Esta es una enseñanza del Profeta, ya que discutir no es bueno. Mawlana también decía que cuando alguien quiere discutir, no debes acceder a ello. Solo mantente callado o vete de ahí si no puedes soportarlo. Si discuten, abrigan un mal sentimiento, entonces se asienta el odio entre tú y tus otros hermanos musulmanes. En cambio, cuando los hermanos musulmanes se saludan como lo hacía el Profeta (saws), que daba la mano, Allah les quita algo malo y les da una recompensa.



Entonces, es sunnah dar la mano, saludar, dar el salam: "As salamu alaikum, Oh hermano", y el otro responde. Dar el salam es sunnah, y recibirlo es fard, wajib - obligatorio.



Las buenas personas deben seguir las órdenes de Allah, porque si no, al diferir con otros, pelearán y olvidarán al verdadero enemigo, que es shaitán y sus seguidores, y que estos causan trifulcas entre los creyentes. Eso fue lo que pasó después del tiempo del Profeta (saws): los incrédulos provocaron fitna sin cesar, y tuvieron éxito en lograr que muchos creyentes musulmanes perdieran las tierras que tenían, sus países... que lo perdieran todo. A pesar de eso, ellos no aprendieron nada - siguen en lo mismo.



Si tienes un problema, está bien... no debes discutir, solo escuchar y emitir tu opinión. Si la aceptan, está bien, pero si no la aceptan, no discutas y déjalos, así no causes mayorfitna. Este es un consejo que también aplica a la gente de hoy en día, porque este es el tiempo de la fitna. Estate tranquilo, sin ir al frente. Mawlana dice que, o te quedas en casa, o a donde nadie pueda abordarte. No salgas a vociferar y a hacer escándalos… después, cuando sufras las consecuencias de esa fitna, no te quejes.



En ese sagrado verso, dice que nuestro Santo Profeta y los que están con él, son misericordiosos entre sí y severos con sus enemigos. Deben ser así aunque discrepen entre sí, como sucede comúnmente. Por ejemplo: cuando Omar decía una cosa y Abu Bakr decía otra, a veces aceptaban lo de uno y a veces lo del otro, pero no comenzaban a pelear por el asunto. Decían lo que sabían y lo que debían para expresar sus pensamientos, ya que no es bueno enfocar un asunto desde un solo costado, sino de todos, pero no por el gusto de discutir, sino por el beneficio del Islam y los creyentes.



Entonces, hay que considerar los puntos de vista, pero no con el fin de discutir o pelear. De lo contrario, el [conflicto] crece y se sale de las manos, y nuestro ego, ya sea por interés propio o por orgullo, no querrá rendirse. Entonces, es necesario aceptar. Aunque estés en desacuerdo, contén tu lengua y di: "Allah sabe más", o como ellos dicen: "Allahu a'lam bi-thawab" - "Allah sabe qué hay de bueno en ello". De esa manera, sigue adelante.



Este tipo de cosas pasan desde el mismo surgimiento del Islam, aunque claro está, en el tiempo de los Compañeros, que tenían sabiduría, conocimiento y buenas maneras, ellos decían lo que tenían que decir, y a sus [intervenciones] no le seguían argumentos y peleas. Lo de esa índole comenzó después de ellos. A partir de entonces, los musulmanes han estado peleando unos con otros y siendo misericordiosos con los forasteros, cuando se supone que deben ser más misericordiosos entre ellos, y hacen lo totalmente opuesto.



Muchos estados han se han ido, y han vuelto destruidos - muchos estados islámicos. Así perdieron territorios conquistados por el islam -la mayoría o la más de la mitad-: siguiendo y favoreciendo a sus egos. Uno no debe rendir favores al ego, porque el ego sigue a shaitán. Cuando lo favoreces, favoreces al demonio.



Cuando un musulmán se encuentra con otro y estos se abrazan -dice nuestro Profeta-, sus pecados se les desprenden, así como se desprenden las hojas de los árboles en otoño. Mientras más amables son los musulmanes entre sí, más se complace nuestro Santo Profeta con ellos y más los ama Allah, que dice: sean misericordiosos unos con otros y ámense unos a otros.



Que Allah no nos haga someternos al ego. Que la humanidad y los musulmanes entre sí, traten de no ver las faltas y defectos de los demás. Trate de excusar a los demás, digan: "Este está enfermo", "Aquel está un poco viejo", en vez de ofenderse con lo más mínimo. Que Allah nos conceda vivir del modo que hemos descrito, con amor por el prójimo y favoreciendo a los otros, in sha' Allah.



Wa min Allahi t-tawfiq, al-Fatiha.





Enlace al vídeo: Merciful Between Each Other (48:29) - Kendi aralarında merhametlidirler (48:29) - رُحَمَاءُ بَيْنَهُمْ (الفتح:٢٩)

"Visitando al Profeta (saws)"



Visitando al Profeta (saws)
Shaykh Muhammad Nazim Al-Haqqani An-Naqshbandi.
 Sohbat del 9 de julio del 1989.



Aliyyul Azim. Somos siervos de Allah. Somos la ummah/nación de Habibullah, Muhammad Mustafá, sallallahu alaihi wa sallam. Janabul Haqq designó a nuestro Profeta como líder de su ummah. Nuestro Maestro es responsable de toda su ummah. En el Día de la Resurrección, cada Profeta -'ala Nabina alaihi s-salatu wa s-salam- acompañará a su ummah. Ese día, la gente se reunirá con ellos (Yawm al Mahshar) en 120 filas. 80 filas son de nuestro Profeta y 40 de los otros Profetas. Cada Profeta portará su insignia.



Janabul Haqq le concedió a nuestro Profeta protección para su ummah ante las maldades de shaytán. En cada siglo, hay santos que fueron designados como herederos del Profeta. En cada siglo hay un Awliya/santo. ¿Quiénes son los Awliya? Son los que observan el camino de nuestro Profeta y mantienen su sunna... no hay dudas. LosAwliyas que hoy viven entre nosotros -también los que murieron- reciben bendiciones Divinas que caen sobre ellos. Y quienes los siguen, reciben esas bendiciones.



Si los Awliyas están cerca, la gente acude a sus reuniones. Quien los escucha y obedece encuentra la felicidad. La gente que vive lejos de ese santo, puede conectarse con él mediante el corazón; amarlo con el corazón, amar su camino y seguirlo. Así como el Sol está en los cielos y fuera de nuestro alcance, y sin embargo, sus rayos luminosos le dan vida a la Tierra, ese santo llegará a ellos. Así son los Awliya - no importa que estén lejos. Desde su corazón al de quienes lo siguen, aman, obedecen, escuchan y guardan sus enseñanzas, la luz de ese santo brillará en sus corazones como el Sol. Su luz alcanzará a quienes lo siguen.



Cuando la luz del Awliya los alcanza, sus corazones reviven, como la Tierra revive con el Sol. Nada sobrevive sin el Sol; sin este no hubiera flores, árboles ni frutos. Nada puede florecer sin el Sol. Si la luz del corazón del Awliya alcanza los corazones de la gente, sus corazones reviven. La Tierra se torna verde cuando revive, entonces todas las plantas crecen y dan frutos. Cualquier planta crece. Cuando la luz del Awliya alcanza el corazón de los musulmanes, sus corazones se refrescan y reviven, y se tornan buenos.



¿Quiénes son los buenos? Los que hacen buenas obras, tienen buenas maneras, guardan la moral y rinden adoración y servicio a Dios. Esas son las buenas personas. Sin embargo, ahora, cuando escriben sobre las tumbas, no hallan nada mejor que poner que "fue una buena persona". De nada sirve escribir que era "una buena persona" en su tumba.



Cuando alguien se va a la tumba, cuando entierran a alguien, un ángel cuyo nombre es Nauman va a visitarlo. Ese ángel le preguntará... Hará que el difunto se siente, entonces le ordenará: "¡Escribe!". "¿Cómo, dónde y qué escribo?". El ángel dirá, "Usa tus dedos como pluma, tu saliva como tinta y la palma de tu mano como papel". Él le ordenará escribir todas las acciones de su vida, y todo lo que hizo -bueno y malo- se grabará en la palma de su mano.



Hoy en día, la gente graba miles y miles de fragmentos del conocimiento en una película platinada que ocupa muy poco espacio y que se introduce en una máquina -la computadora-. Si la humanidad es capaz de hacer esto, es obvio que Janabul Haqq con Su Poderío puede grabar las historias de las personas en las palmas de sus manos. Toda su historia. En estos tiempos, los exámenes se revisan por computadora. La computadora los revisa y emite el resultado: Verdadero o Falso. ¿Cómo se dice eso?



Hajji Anne: Aprobado o Reprobado.



Luego, marcan el resultado sobre el papel.



El Mizan -Balance Divino- es así. El papel de cada uno será presentado ante el Mizan. Un registro de todas las obras de la persona se le entregará al Mizan, y el reverso mostrará el resultado: un buen siervo, con buenas obras - buen siervo, ¡aprobado! ¿Pecados? Sus pecados fueron perdonados. Si el Mizan muestra que fue un buen siervo, sus pecados son perdonados por Janab Allah. Si el reverso muestra que fue un mal siervo… mal siervo, ¡llévenselo al otro lado!



Para las buenas personas, ser buenas es su objetivo. Este debe ser el objetivo de los Hombres. Sin embargo, escribir sobre sus tumbas que eran buenas personas no les sirve de nada. El trato que reciben en la tumba determina si eran buenos o malos. ¿Fue un buen siervo o un mal siervo? ¿Qué hay en sus corazones?



Por eso Janab Allah envió Profetas. Después de los Profetas, alaihimu s-salam, envió santos. Hasta que llegó nuestro Profeta, muchos Profetas fueron enviados. Desde la venida del Último Profeta, nuestro Maestro, ningún otro Profeta vendrá, sino santos. Sin embargo, los santos de este tiempo están escondidos. De hecho, ellos no revelan que son santos, porque si la gente los refutara sucederían tragedias. Janabul Haqq los envía en cada siglo.



Quien los conoce y obtiene su compañía tendrá un corazón iluminado. Si sus corazones se iluminan, esta luz -como la sangre que circula por todo el cuerpo- alcanza todos los órganos del cuerpo y hace que la oscuridad se vaya. Quien tiene sus órganos iluminados no cae en malos pasos. Está iluminado por dentro. Una vez que el interior de una persona se ilumina, no puede pecar. Entonces, ¿de dónde proviene tal iluminación? Como el Sol, que desde el cielo ilumina la Tierra, la luz del Awliya alcanza a los siervos de Allah, con Su permiso y consentimiento.



Ya que ustedes vinieron a visitarnos, quiera Allah concederles que visiten a Su Amado, nuestro Profeta, alaihi s-salatu wa s-salam. Que esta visita les sea concedida. Cuando se ponen de pie por respeto a nuestro Profeta, sus corazones reciben la luz de sumaqam y de su presencia. Entre su tumba santa y su minbar está el Rawdah, un jardín del Paraíso. Quiera Allah concederles que recen ahí. Rawdah. ¿Han rezado allí?



Invitado: "Muchas veces".



¡Bien hecho! Entonces entrarán al Paraíso. El que acude a ese jardín del Paraíso no entrará al Infierno. Cada instante, las bendiciones de 70,000 ángeles descienden sobre ese lugar, bendiciones que también descienden sobre los que rezan ahí. Quien recibe esas bendiciones, se cuenta como gente del Paraíso. El Infierno está prohibido para los que rezan en el Rawdah. Quiera Allah concederles ese honor. Que Allah nos los conceda a nosotros otra vez.



Visitar a un Awliya es como visitar el maqam del Profeta. Esto es aceptable. Ellos son herederos del Profeta. Aunque no podemos encontrarlos fácilmente porque están escondidos, los visitamos en nuestros corazones. En la mañana decimos: "Oh Señor, de Este a Oeste, a todos Tus Profetas que vivieron y murieron y a todos los Awliya que vivieron y murieron… saludo sus maqams y los visito, que la paz esté con ellos".



Luego recito un Fatihatu s-Sharif y un Ikhlas-i Sharif ante ellos y para ellos, seguido de un Yasin-i Sharif o un Tabaraka Sharif. Me paro con respeto ante sus presencias, pidiendo su himmat -soporte-. "Quieras Tú vestir mi corazón con sus luces, Oh Señor. Tú los reviviste con Tus Luces Divinas, quieras Tú revivir también el mío con Tus Luces Divinas". ¡Digan esto! Nunca sufrirán ni se enfermarán, nunca se preocuparán ni se estresarán; revivirán. Ofrézcanles sus saludos de esa forma todas las mañanas.



Antes de dormir, reciten 3 Ikhlas, Qul Huwa Allahu. "Oh Señor, doy mis saludos" y presenten esas 3 Ikhlas que "Yo recito ante todos los Awliyas y Profetas bajo Tus Dominios, de Este a Oeste". A todos ellos los saludo y les presento 3 Ikhlas. "Quieras Tú iluminar mi corazón con sus luces, irradiarme con sus luces, Oh Señor!". Si pueden, digan: "Quieras Tú enviarme su soporte y darme vida, Oh Señor". Si hacen esto durante 40 noches, serán llamados a las asambleas de los Profetas o visitarán las asambleas de los Awliyas en sus sueños, mínimamente. Las bendiciones descienden cuando mencionan sus nombres.



Ustedes se molestaron en venir hasta aquí, quiera Janabul Haqq aceptar su visita. Visiten a los siervos buenos, permanezcan con ellos.



Nuestros egos son malos. La naturaleza del hombre es buena, pero el ego los hace malos. Satanás arruina sus egos. Si satanás no descarriara sus egos, el ego permaneciera como es. Pero satanás engaña al ego y lo hace salvaje. Por eso rezamos: "Oh Señor, no nos abandones a nuestros egos". Sí. Es esencial que las personas se vistan con una armadura, porque satanás está disparando sus flechas.



La gente solía usar armaduras para pelear sus batallas. Al usar armaduras, estaban protegidos contra flechas, lanzas, espadas y piedras del bando enemigo, hasta cierto punto. Ahora necesitamos una armadura espiritual, porque satanás nos ataca con sus flechas y lanzas continuamente. Ahora, también está disparando balas. ¿Cuál es la armadura? Recitar salawats a nuestro Profeta. Allahumma salli 'ala Muhammadin wa 'ala ali Muhammadin wa sallim. ¿Cuál es la armadura? Es el recuerdo de Allah. La ilaha illa Allah es la armadura. Salawat Sharif es la armadura. Basmala Sharif es la armadura. Qul Huwa Allahu es la armadura. Astaghfirullah es la armadura.Subhan'Allah es la armadura. Alhamdulillah es la armadura. Allahu Akbar es la armadura. Son escudos que nos protegen.



Zid Habibaka izzan wa sharafa, nuran wa surura wa ridwanan wa sultana. Bi hurmati l-Habib, bi hurmati l-Fatiha.



Enlace al vídeo: http://saltanat.org/videopage.php?id=8285&name=1989-07-09_tr_EfendimizinZiyareti_SN_a.mp4

“Yo Completé Mi Favor” (5:3).





“Yo Completé Mi Favor” (5:3)
Sheij Muhammad Adil an-Naqshbandi al-Haqqani.
 Sohbat del 7 de agosto del 2015.





As-salamu alaykum wa rahmatullahi wa barakatuh. Audhu billahi min ash-shaytani r-rajim. Bismilllahi r-Rahmanir r-Rahim. As-salatu wa s-salamu ala Rasulina Muhammadin Sayyidi l-awwalina wa l-akhirin. Madad ya RasulAllah, madad ya Sadati Ashabi Rasulillah, madad ya Masheijina, ¡dastur! Madad ya Sheij Abdullah Daghistani, Sheij Muhammad Nazim al-Haqqani, ¡madad!



Tariqatuna s-sohbah, wa l-khayru fi jam'iyyah.



Allah, Exaltada sea Su Gloria, envió a cada uno de Sus profetas... Por supuesto, no a todos ellos: hubo 124.000 profetas, y a 313 de esos profetas Allah les reveló escrituras celestiales. Evidentemente, uno de ellos fue el profeta Musa/Moisés, alayhi s-salam. LaTorá fue revelada al profeta Musa, alayhi s-salam. La Torá es un enorme libro -tiene muchas más páginas que el Santo Qur'an-, pero el Qur'an es la escritura perfecta.



Los incrédulos repetían a nuestro Santo Profeta: "¿Por qué debe descender poco a poco? ¡Allah -Exaltado sea- debería enviarlo todo de una vez!". Así parloteaban. El pueblo de Musa, alayhi s-salam, eran los Bani Isra'il. Allah les envió la Torá tal cual, no se envió poco a poco. Ese gran libro fue enviado por Allah, Exaltado sea, a Musa,alayhi s-salam. En él se contienen todas las normas, las instrucciones para la adoración, los mandatos y las prohibiciones. Los cimientos completos de la religión se encuentran en ese libro.



La religión que trajo Musa, alayhi s-salam, era la religión divinamente revelada para el tiempo de Musa, alayhi s-salam. Fue revelada de una vez, por eso la gente tuvo dificultades y la mayoría no pudo seguirla. Tras el tiempo de Musa, alayhi s-salam, las cosas comenzaron a cambiar – y cambiaron mucho. Hoy día... en nuestros días no contiene ni la mitad, ni tan solo una cuarta parte -quizá [contenga] como máximo un 5%- del verdadero libro original de la Torá. En cambio, Allah Todopoderoso -como misericordia para la nación del Profeta, y para mostrar el camino a las generaciones futuras- fue enviando despacio, despacio, despacio.



Al inicio, ¿en qué consistía el Islam? La primera vez que nuestro Santo Profeta transmitió un mensaje como profeta, se le ordenó enseñar a la gente a decir: "La ilaha illAllah, Muhammadun Rasulullah". Hasta ahí llegaba la religión: no había oración, ayuno, limosnas ni nada parecido. Sólo tras eso, de manera muy gradual, comenzaron a revelarse los mandatos. Llegó el mandato de orar, y unos años después se ordenó que fuera cinco veces al día.



Aún no existía el ayuno, el único ayuno era el de Ashura (en el décimo día del mes de Muharram). Aún no existía el ayuno de Ramadán, que sólo se hizo obligatorio tras lahijra – la emigración de La Meca a Medina. El ayuno obligatorio se ordenó en ese momento, y lo mismo con la peregrinación, el Hajj. Se volvió obligatorio tras la hijra, [es decir], se volvió obligatorio unos 15 o 20 años después de la revelación de su profecía. Aún no había ningún zakat: el zakat se dio al ayunar -como zakat del ayuno-, y el mandato del zakat [anual] llegó después. Así, los mandatos llegaron gradualmente.



Cuando se completaron, nuestro Santo Profeta dio un khutba, en el día de Arafat. Esa peregrinación fue el Hajj ul-Akbar, y el último Hajj que él hizo. Fue el Hajj ul-wada' -elHajj de la despedida-, que todos conocen. En ese momento él dio un gran khutba, instruyendo a los musulmanes en todo lo que debían hacer, y en lo que se les prohibía.



Entonces, él recitó el verso: "Al-yawma akmaltu lakum dinakum wa atmamtu ‘alaykum ni‘mati wa raditu lakum al-Islama dinan" (5:3). Tal verso se traduce como: "En este día, Yo perfecciono vuestra religión, completo Mi favor sobre vosotros y escojo para vosotros el Islam como vuestra religión. Yo me complazco con esta religión, complaceos también vosotros con la misma".



Algunos -y la mayoría de Compañeros- entendieron que la tarea de nuestro Santo Profeta llegaba a su fin, por lo que de ahí en adelante él ya no estaría entre la gente. Algunos se alegraron de que la religión se hubiera completado, pero la mayoría entendió y lo lamentaron; estaban muy tristes.



Lo importante es que a nuestro Santo Profeta le llevó 23 años completar la religión; ello no sucedió en un día. Por eso hay facilidad en esta religión, y no dureza. Una persona entra en la religión -no se queda sin ella- aún si sólo dice: "La ilaha illAllah". El resto vendrá más adelante, por la Gracia de Allah. Pero tal persona no debe ser orgullosa, ni seguir los caprichos de la gente o ir tras shaytán, pensando: "Soy esto y aquello". No somos nada, todos nosotros somos débiles siervos. Incluso los más grandes hombres, al final rendirán su alma y partirán.



Los nobles Compañeros del Profeta no abandonaron la religión al irse el Santo Profeta, mientras algunos -no Compañeros, sino miembros de esa tribu o de otras- se rebelaron enseguida. Decían: "No pagaremos zakat". Algunos abandonaron la religión, con tal de no pagar zakat. Pero nuestro Santo Profeta dejó tras de sí a sus khalifas, quienes preservaron su camino y se atuvieron al mismo, esparciendo luz por el mundo entero.



Algunos de quienes abandonaron el camino regresaron al mismo; se arrepintieron y alcanzaron de nuevo altos rangos y estaciones. Uno de esos fue el primer Compañero en llegar a Chipre. Él abandonó el camino por el problema mencionado, pero después se arrepintió y volvió al Islam. Llegó a Chipre como comandante junto a Hala Sultan, y conquistaron este lugar. En cambio, otros fueron a la guerra. Decían: "Somos lo que somos", y no lo aceptaban. Esos perecieron, igual que quienes estaban con ellos. Al contrario, la religión del Islam persistió, gracias a Allah.



Allah, Exaltado sea, no necesita la gratitud de nadie. Si alguien dice: "Amé al Profeta, pero a ti no te quiero", es también de los renegados y será castigado. En cambio, a quienes siguieron, dondequiera iban les llamaban "Sultán". A todos los compañeros, dondequiera iban la gente les decía: "Hala Sultan" y: "Eyyub Sultan". A donde fueran los Sahaba, les llamaban "Sultán". En cambio, esos otros se mencionan con maldiciones, y se olvidó el nombre de la mayoría. Se sabe el nombre de alguno -como Faraón-, pero sólo llueven maldiciones sobre ellos.



Lo importante es continuar por el camino que nos mostró nuestro Santo Profeta. Los Compañeros nos mostraron ese camino, y ellos eran los cercanos al Santo Profeta. Por seguirlos uno no se ve reducido, sino que será elevado. Quiera Allah hacer que este camino continúe y sea duradero. Permanecerá hasta el Día de la Resurrección,insha'Allah.







Hoy hablamos de Musa/Moisés (as), un mensajero de Allah. Existen los profetas, y él es profeta y mensajero. Los profetas [son] 124.000: [hubo] 124.000 profetas, de los que 313 son mensajeros y tienen libros de Allah, de Allah 'Azza wa Jalla. Algunos de esos tienen cinco páginas, otros diez y otros cientos de ellas – como el Qur'an, de 600 páginas.



La Torá que llegó a Musa (as) era grande, muy grande. Y la misma es... le llegó a Musa (as) de una vez. Todo eso lleva escrito lo que deben hacer, lo que deben adorar, lo que deben comer o no comer, lo prohibido, lo que se hereda... Está todo, pues hay una religión -una religión completa- en ese libro. La Torá es un libro sagrado porque [es] de Allah.



Allah 'Azza wa Jalla la envió de una vez, mientras que el Qur'an llegó a lo largo de 23 años, poquito a poco. Algunos de los incrédulos decían que tal cosa no era buena, y preguntaban: "¿Por qué no le llega de una vez, en lugar de tan despacio?". Es por la misericordia de Allah que llegó así, para enseñar a la gente -hasta el día del Qiyama- cómo deben comportarse.



Ello es porque ese libro -el libro sagrado para Musa (as)- llegó de una sola vez, y para esas personas fue algo muy pesado. En un momento pasaron de no saber nada, a verse obligados a aprender rápidamente, pues debían obedecer y seguir eso. Y Allah ’Azza wa Jalla los creó por Su sabiduría... Algunos eran inteligentes, pero incluso para ellos fue pesado.



No podían seguir la orden de Allah, lo anotado en ese libro. Y como eran inteligentes, hicieron un truco: cortaron, cortaron y cortaron. Hoy queda quizás un 5 % de la Torá -de la Torá real-, así que el resto lo cambiaron según su opinión. En cambio, del Qur'anAllah dijo: "Inna nahnu nazzalna l-dhik'ra wa-inna lahu lahafidhun" (15:9). Dijo Allah: "Enviamos este libro sagrado -el Qur'an-, y Nosotros lo preservaremos de cualquier diferencia o cambio. Será hasta el Qiyama".



Antes del Qiyama... en el breve tiempo hasta el Qiyama -lo poco que falta para elQiyama-, será preservado. Hasta ese tiempo, no habrá [cambios]. Y uno de los signos del Qiyama es que el Qur'an se borrará completamente. No encontraréis el Qur'anaunque busquéis, todo se habrá borrado. Además, quienes lo saben de memoria ya no estarán ahí, ¡se acabó! Y hasta entonces, ni el menor cambio.



El mismo llegó por partes al Profeta (saws). Lo primero del Islam fue cuando el Profeta (saws)... Allah lo envió como profeta a los 40 años de edad, para que el Islam sucediera, y sólo dijo: "La ilaha ill Allah, Muhammad Rasulullah" – nada más. Sin oración, sin ayuno, sin zakat, sin nada. Sólo se ordenó esto.



Después de eso, lentamente llegó la oración – pero no cinco veces al día, sólo orar como quisieran. Años después, la oración llegó a ser cinco veces al día. A continuación llegó el ayuno, pero no ayunaban en Ramadán sino en Muharram -en 'Ashura-, esas veces. Tras esto, fueron... tras llegar a Medina, ayunaron en Ramadán. Después llegó el zakat, y más adelante llegó el Hajj.



Llegó así -poco a poco-, y entre esas enseñanzas [hubo] el lavado mediante ablución, para estar limpios. Todo fue despacio, despacio. Incluso bebían [vino], y al prohibirse estrellaron todo eso -o lo arrojaron a la calle-, y fue como un río.



Fue así, llegó poco a poco. [Tras] 23 años, se completó. Y se completó en época delHajj, en el último Hajj del Profeta (saws). Su nombre es "Hajjat ul-wada", y significa el "Hajj de la partida/despedida". Él dijo: "Al yawm akmaltu lakum dinakum wa-atmamtu alaykum ni'mati wa raditu lakumu l-islama dina" (5:3), "En este día perfeccioné esta vuestra religión, completé Mi favor sobre vosotros y aprobé el Islam como vuestra religión" (5:3). Él dijo este ayat en Arafat. Fue el día antes del Hajj, en Arafat. Era viernes, y él dio un largo khutba.



Así, muchos Compañeros -Sahaba- del Profeta (saws) lloraban porque sabían que él les iba a dejar, mientras otros no lo supieron. Al oír esto, uno de los Bani Isra'il dijo: "Debéis hacer de este día un Eid, una fiesta". Y Hazrat Omar ibn Khattab dijo: "Por supuesto, es un Eid. El Profeta estaba allí y era Arafat -fue en Arafat-, así que para nosotros es otro Eid". Entonces, llegó así. Y tras muchos... unos meses después, el Profeta (saws) se dirigió al akhira.



Y los Compañeros le siguieron -siguieron lo que él ordenó-, porque él lo hizo todo bien y eso les dejó. Ellos continuaron con lo que él ordenó -con sus mandatos- y fueron compañeros de verdad, que no abandonaron al Profeta (saws). Algunos estaban con él, y otros estaban... tenían una débil irada -fuerza de voluntad-, una fuerza de voluntad débil. Algunos de ellos [lo dejaron] por dinero: no querían dar el zakat y salieron del Islam. Otros estaban realmente descontentos con el Islam, y también ellos...



Entonces combatieron con ellos y muchos volvieron al Islam – incluso volvieron algunos que estaban fuera del Islam. Él lo lamentó y se arrepintió: uno de los que estaban así llegó a convertirse en comandante, y vino con Hala Sultan a conquistar Chipre. Pero ese se arrepintió de verdad, [mientras] otros lo hacían por [los demás] y por su ego.



Ellos combatieron, e intentaron ser nuevos profetas. No tuvieron éxito, y quienes les seguían... destruyeron a su gente, y ahí nadie sabe de ellos. De muy pocos de esos -como Firawn/Faraón o Nimrod- se conoce el nombre. Y de muchos de ellos... nadie sabe de ellos. Allah no los necesita, y Él está con el Profeta (saws) y sus Compañeros. Ellos conquistaron todos estos países del Islam, y difundieron la luz del Islam ahí. Muy pocos de quienes hicieron esas cosas equivocadas... Fue malo para ellos, y no fue bueno para su gente.



Debéis estar en lo recto, debéis estar con Allah. El Profeta (saws) se encuentra... Aunque él fue al akhira, sigue vivo y oye. Os oye cuando dais salawat, viene a recoger el salawat y se complace con vosotros. No penséis que los awliyaAllah -o los amados, los bien amados siervos de Allah- se complacen con quienes abandonan y huyen. No, esos siguen únicamente a su ego.



E incluso esto, lo diremos. Poco a poco, Allah da al verdadero musulmán una buena comprensión, [haciendo] que no huya del Islam. El Islam es el mayor favor. El Profeta (saws): "Wa-atmamtu 'alaykum ni'mati" (5:3), "Yo completé el favor hacia este Profeta (saws)". Eso dice, entonces es un gran favor. No huyáis de los favores: huid del mal, de la maldad y de vuestro ego, no huyáis de los favores. Haga Allah que tal favor esté siempre sobre nosotros, inshaAllah.



Wa min Allah it-tawfiq, al Fatiha.



Enlace al vídeo:



I Have Completed My Favour (5:3) - Size Nimetimi Tamamladım (5:3) - أَتْمَمْتُ عَلَيْكُمْ نِعْمَتِي (المائدة:٣)

sábado, 29 de agosto de 2015

"El Último Truco Del Luchador."



El Último Truco Del Luchador
Sheij Muhammad Adil an-Naqshbandi al-Haqqani.
 Sohbat del 8 de agosto del 2015.





Audhu billahi min ash-shaytani r-rajim. Bismillahi r-Rahmani r-Rahim. As-salatu wa s-salamu ala Rasulina Muhammadin, Sayyidi l-awwalina wa l-akhirin. Meded ya RasulAllah, meded ya Sadati Ashabi Rasulillah, meded ya Masheijina, destur, meded ya Sheij Abdullah d-Daghistani, meded ya Sheij Muhammad Nazim al-Haqqani, ¡meded!



Tariqatuna as-sohbah, wa l-khayru fi jam'iyyah.



Poner paz entre los musulmanes -dice nuestro Santo Profeta- es lo mejor que podemos hacer. Es mejorar las cosas entre los musulmanes, mostrando el buen camino. Cuando dos grupos estaban enfrentados, nuestro Santo Profeta intentaba reconciliarlos. Iba allí, y les decía: "Arreglémoslo". Una vez, se desató una pelea en Medina -en Quba, donde está la masjid de Quba-, y él dijo: "Vamos allí, a poner paz entre ellos".



Además, a la hora de poner paz entre los musulmanes, se permite mentir. Se permite en ese caso, y también al reconciliar a un hombre con su esposa. Por supuesto, también en caso de guerra. La guerra es engaño, por lo que si decís abiertamente a vuestro enemigo: "Haré esto", él aprovechará la ocasión y os derrotará. Por eso, en determinados casos y determinadas situaciones, se permite hacer ciertas cosas. En todo existe un método y una norma básica.



[En] el Islam, nuestro Santo Profeta mostró el mejor de los caminos, pues no existe confianza ni seguridad. Como dice un verso del Qur'an: "Wa la tu'minu illa li-man tabi‘a dinakum" (3:73). "No confiéis en nadie que no sea de vuestra propia religión", esto en caso de que sea un verdadero musulmán. De otro modo, y en todo momento... si tal persona trata con mala gente, por supuesto no podéis poner mucha confianza en él.



Nuestro Santo Profeta dice implícitamente que debéis ser moderados: "Si amáis a alguien, no lo améis en exceso", dice él. Puede llegar un día en que sea vuestro enemigo, entonces conocerá todos vuestros secretos, os derrotará y os hará daño. Quizá tengáis un enemigo, pero no lo odiéis demasiado ni actuéis muy mal hacia él, porque puede suceder que él se convierta en vuestro amigo. Así funciona el mundo: en este mundo las cosas cambian, nada permanece igual. Por ello, para sentiros a salvo y seguros, no vayáis al extremo en nada. Guardaos algo para vosotros, que os ayude a salir de ahí.



Antiguamente, antes de inventarse las pistolas -las armas de fuego-, había luchadores. Fue la época principal de la lucha, y solían retarse unos a otros para luchar; eran expertos en este tema. Una vez... un hombre era un gran maestro luchador, y nadie podía derrotarle. A su lado tenía un aprendiz. Un nuevo luchador -en formación- se llama aprendiz.



Nadie podía derrotar a ese (maestro) luchador, y era muy amado por el Sultán. La lucha no es lo que parece ser: no consiste en agarrar, empujar y tirar. Tiene secretos, y existe un método de cómo hacer caer a tu oponente, hacerlo caer al suelo y derrotarlo. Hay principios, y hay ciertos trucos. Ese aprendiz ya había recibido del maestro 999 trucos, y le faltaba enseñarle uno. El aprendiz insistía en que se los enseñara todos, pero el maestro no atendía.



El aprendiz terminó por convertirse en un luchador muy fuerte en verdad, a quien nadie podía resistir. El Sultán estaba encantado con él, era su favorito. Ser un luchador tan poderoso... en esos días, la gente valoraba tales cualidades, y luchadores como él estaban muy cotizados.



En presencia del Sultán, este luchador siguió su nafs y dijo: "¡Nadie puede vencerme!", a pesar de que su maestro también estaba allí. Al Sultán le molestó ese comentario, pero no lo dijo. Entonces, retó a su maestro. "Está bien", dijo el Sultán. "Aunque ganes, aún debes todos tus títulos a tu maestro, por todo lo que te enseñó". "De acuerdo", dijo él. En verdad nadie podía resistirle, de tan fuerte y poderoso luchador como era.



Su maestro entró en la palestra. El maestro sabía que su estudiante era más fuerte que él, pero era muy inteligente y tenía experiencia – la experiencia es importante. Por su experiencia y sin darle ocasión, aplicó el único truco que no le había enseñado, haciéndolo caer al suelo. Dejó inconsciente y despatarrado al aprendiz, en el suelo. "Oh maestro", dijo él, "¡ese no me lo enseñaste!". "No te lo enseñé debido a este momento".



Nada humano es fiable por completo. No lo digáis todo -no andéis contando todo a todo el mundo-, porque cuando más de dos saben un secreto, deja de ser un secreto. En realidad, si lo sabe más de una persona, ya no es un secreto. Algunos no pueden mantener un secreto, pero a veces es necesario. Algunos se fían y lo cuentan, pero no es bueno decírselo a otra persona. Este es un punto importante.



Llevaos bien con la gente, pero no vayáis a los extremos. No vayáis demasiado lejos en el odio, y tampoco digáis todo lo que sabéis a quien améis. No hay necesidad, porque a veces -en realidad, la mayor parte del tiempo- las cosas están destinadas a cambiar. Háganos Allah buenas personas, y háganos él confiables, insha'Allah.







El Profeta (saws) fue el más... él dijo que lo mejor es hacer que la gente no esté enfrentada; hacer que haya paz entre personas, entre vecinos, entre estos amigos... Si pelean, debéis hacer que se reconcilien de nuevo. El Profeta dijo que esto es la mayor bondad que se puede hacer, y él actuaba así – además, animaba a los Sahaba. Una vez, hubo una pelea entre personas en Medina, cerca de Quba. Él dijo: "Vayamos allí, a poner paz entre ellos".



E incluso, en todos los casos... En muy pocos casos podéis decir una mentira [pero], para hacer las paces entre la gente, podéis decir: "Él te ama", aunque no le ame. Está bien, podéis decir esto. También entre esposa y marido, podéis decir una mentira para hacer que se reconcilien. Y en la guerra no podéis decir la verdad, pues vuestro enemigo espera algo para saber qué hacéis, y atacaros entonces. Si uno cuenta lo que pasa en su lado del frente, el otro tendrá claro lo que puede hacer, y os vencerá. Entonces, no hagáis que ese enemigo vaya sobre vosotros, y sea... Debéis estar despiertos.



No confiéis [ni] vayáis a los extremos; no vayáis a los extremos. Dijo el Profeta (saws): "Si amáis a alguien, no améis con un amor extremo". Quizá él llegue a ser vuestro enemigo, entonces sabrá todos vuestros secretos y os dañará. Y si odiáis a alguien no lo odiéis en extremo. A veces, Allah cambia las cosas, y ese hombre puede ser vuestro mejor amigo. Entonces os avergonzará lo que le dijisteis o lo que le hicisteis. Así que no seáis muy extremados, poned cuidado.



En todo tiempo... en tiempos antiguos, antes de las pistolas y la pólvora -antes de existir la pólvora-, había personas -personas fuertes- que luchaban con las manos. En especial, tenían luchadores. Esas personas eran muy aceptadas, tenían buenas maneras y eran buenas personas. El Sultán... quienes eran así, estaban muy cerca de [él].



Uno de esos muy fuertes luchadores, conocía mil trucos. Se debe a que la lucha no es sólo fuerza o fortaleza: necesita también algunos trucos, para hacer que quien lucha contra vosotros caiga al suelo. No es sólo con esta fuerza, sino que también debéis pensar.



Y ellos tenían alrededor personas a las que enseñaban. Entre esos a los que él enseñaba, había un hombre joven. Era muy fuerte, tenía capacidad, y estaba complacido con él. Y él le enseñó todos esos trucos. Aprendía rápido, y era muy fuerte. Le enseñó 999 trucos, y sólo dejó de enseñarle uno. Él pedía todo el tiempo: "¡Oh maestro! ¡Enséñame ese, enséñame ese!". Le decía: "Sí, sí, oh, oh...", y solo hacía... – no se lo enseñaba.



Una vez... Cuando ese ya era famoso y nadie podía hacerle frente, se volvió arrogante. Una vez, en la mesa del Sultán, dijo: "Nadie puede hacerme frente". Al Sultán le disgustó eso y, además, el maestro también estaba allí. Le dijo: "¿Cómo dices eso a tu maestro?". El maestro dijo: "Debemos luchar. Él debe saber, debemos enseñarle adab". Fueron y lucharon.



En verdad, él era más fuerte que su maestro, pero el maestro era listo y sabía eso. Rápidamente, aplicó el último truco, el que no le había enseñado. Lo tumbó en la tierra, acabó con él. Dijo: "¡Oh maestro! ¡No me enseñaste ese!". Le dijo: "No te lo enseñé [pensando] en este momento, lo dejé de lado para hacer que tú... Es tu última lección, el no ser arrogante". Y así fue.



Debemos guardar los secretos -si alguien os los dice-, y no digáis lo que sabéis a todo el mundo. Hay cosas especiales, que antes -en los viejos tiempos- la gente guardaba para sí. Ahora todos lo saben, y lo esparcen por doquier. Eso tampoco es bueno.



Que Allah nos haga buenas personas insha'Allah, y que estemos a salvo de nuestro ser/ego. Wa min Allah it-tawfiq, al-Fatiha.



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The Wrestler’s Last Trick - Güreşçinin Son Hilesi - خدعة المصارع الأخير