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domingo, 28 de septiembre de 2014

"Respetad Al Gato Del Sheij."



Respetad Al Gato Del Sheij
Sheij Bahauddin Adil.
 Sohbat del 23 de septiembre del 2014.





¡Allahu, Allahu, Allahu Allah! ¡Allahu, Allahu, Allahu Allah!

¡Allahu, Allahu, Allahu Allah! ¡Allahu, Allahu, Allahu Allah!

¡Allahu, Allahu, Allahu Allah! ¡Allahu, Allahu, Allahu Allah!



Allahumma salli wa sallim 'ala Nabina Muhammad, alaihi salam.

Salatan tadumu wa tuhda ilaih mammara layali wa tula dawam.

Allahumma salli wa sallim 'ala Nabina Muhammad, alaihi salam.

Salatan tadumu wa tuhda ilaih mammara layali wa tula dawam.

Allahumma salli wa sallim 'ala Nabina Muhammad, alaihi salam.

Salatan tadumu wa tuhda ilaih mammara layali wa tula dawam.



¡MashaAllah! Este es el Salawat-ul sharifa sin fin, son cosas que elevan nuestro espíritu. Necesitamos espiritualidad, necesitamos estar en la atmósfera espiritual. No necesitamos estar en la atmósfera del dunya dentro de nuestra tariqa, pues quienes vienen a la tariqa buscan la atmósfera espiritual; no vienen por la atmósfera del dunya contenida en la atmósfera de la tariqa. ¡Eso es un error!



Debemos saber que todo quien se acerca a la tariqa... - de hecho, debe saberse que todo quien viene a la tariqa, grande o pequeño, joven o viejo, rico o pobre, gobernante o gobernado, viene a obtener espiritualidad. No vienen aquí para discutir sobre quién es cada uno: "¿Soy yo más grande que tú, o tú más que yo? ¿Soy más awliya que tú, o tú másawliya que yo? ¿Soy así o soy asá?" Es todo "bla, bla, bla; bla, bla, bla; bla, bla, bla". Y debemos saber que es "bla, bla, bla; bla, bla, bla; bla, bla, bla". Esto debe quedar claro, pues dicen que hay confusión - ¡la confusión también es "bla, bla, bla; bla, bla, bla; bla, bla, bla"!



Debéis entender [cuál es] la realidad. Ya no sois niños, sois responsables. Ser responsables no significa que seáis responsables ante mí -¡no soy nada!-, sino que debéis responder primero ante vuestro Sheij, después ante vuestro Grandsheij, tras él ante RasulAllah, y luego ante Allah Todopoderoso. Si estáis dispuestos a responder, ¡adelante!, nadie os parará. Pero debéis saber que todo lo que se dice es: "bla, bla, bla; bla, bla, bla; bla, bla, bla". Es el tajalli, la manifestación de hoy - llegó la tarde, y [sigue] el "bla, bla, bla".



Un día, Hércules se puso a prueba a sí mismo. Llevó una gran piedra, se demostró a sí mismo que podía llevar esa gran piedra. Para nosotros son cuentos de hadas, porque no lo vimos. En cambio, si pedís por la tecnología de hoy, no una piedra, ¡quizá puedan llevar diez grandes piedras con la tecnología actual! Es posible, no hay nada imposible. Todo es posible, pero debéis entender algunas cosas… Todos conocen las grúas que hay en las construcciones, ¡muchas grúas! Veis que está muy alto - está hecho con sabiduría. Hay un pequeño hombre arriba, muy pequeño, ni lo veis. Está construyendo, carga arriba y abajo. Quizá son 10 toneladas de una vez, quizá es 1 tonelada de una vez, quizá... depende del poder de ese cabestrante, de esa máquina.



Es importante entender: ¿podéis estar arriba, operando esa máquina? Por ejemplo, si soy muy buen conductor, diré que tengo mi licencia de conducir, ¡MashaAllah!, y diré a ese hombre, el que carga y opera esa máquina: "¡Por favor, quiero operar esta máquina!". ¿Creéis que me lo permitirá? ¡Nunca, nunca! Dirán: "¿Pero qué es esto?" Esa máquina requiere personal específico para operarla, imaginad qué pasará si cae en manos equivocadas.



Así dirige Mawlana Sheij, debéis entender cómo lo hace funcionar Mawlana Sheij. Y él pone un nuevo operador en su máquina... es una máquina celestial, dice: "Debes tener licencia". Quizá seáis el propietario del edificio o de la construcción, pero ni aún así te permitirán estar en esa máquina, diciendo: "Yo lo construiré". Dirán: "¡No, no, no! Eres el dueño de este edificio, o de este proyecto, pero no tienes la licencia para manejar una máquina así". Ellos dicen: "Wa ati kulli dhi haqqin haqqa", debéis dar su derecho a la persona correcta. Si dais derechos a alguien equivocado, todos saben cuál será el daño, y qué implica esa decisión errónea. Se toman muchas decisiones erróneas en los países, y esas malas decisiones destruyen el país entero. Una, una sola decisión puede destruir toda una nación. Un hombre toma la decisión equivocada y se acabó, ¡Yalla!



Lo importante es que Mawlana Sheij tomó su propia decisión, pero no es su propia decisión - la decisión viene de arriba. Mawlana Sheij solía decir "No soy nada", Mawlana Sheij solía decir "No soy nada". Mawlana Sheij nunca afirmó ser el Qutb-ul Azam, ni el Qutb-ul... no sé qué qutub, ni el Sultan-ul Awliya, ¡nunca, jamás! Decía todo el tiempo: "Mawlana Sheij AbdAllah, qadasAllahu sirr-ul ali, es mi Sheij. Yo soy su empleado, un empleado". No: "Yo soy el sheijque sigue", no. Mawlana Sheij decía siempre: "Soy para ellos, trabajo para ellos". Nunca dijo ser el único. No, decía: "Trabajo, soy el operador de esa máquina. Sólo hago lo que me ordenan, de la manera correcta".



Somos constructores, no perseguimos ser alguien. Si podéis ser zahid... - ¿sabéis qué significa zahid? Zahid (asceta) quiere decir que no tenéis otro interés más que Allah Todopoderoso - ¡eso es un gran maqam! Ser zahid es un gran maqam, Mawlana Sheij era zahid. Mawlana Sheij no tenía el menor, menor, menor interés en este mundo, ¡ninguno! Vivimos con él, sabemos cómo era. Y Alhamdulillah, no decimos ser de su sangre, de sus descendientes, ¡no, no, no, no! Eso es un extra que nos dieron -¡Alhamdulillah!-, pero no lo ponemos delante, diciendo: "Soy el hijo del Sheij, debéis escucharme", no. Tampoco: "Soy hijo del Sheij, soy esto", no.



Mawlana Sheij nunca aceptó tal cosa, Mawlana Sheij decía: "Sois como los demás murids". En cambio, decía a losmurids: "¡Cuidado, respetad a mi gato!" - ¡también es importante! Él nos golpea, y al mismo tiempo pone a prueba almurid. No se os permite decir una mala palabra a sus gatos. No hablo de su hijo ni de su familia: a su gato no podéis decirle ni "psst". No podéis hablar así, sino así, con educación. No penséis que tenéis derecho a decir "psst", ¡no! No lo digo yo, ¡os enfrentáis a Mawlana Sheij! Él nos decía a nosotros: "No seáis arrogantes con la gente". Alhamdulillah, estamos bajo su tratamiento y el tratamiento de Haji Anne. Nos trataron bien y nos educaron muy bien, ¡puedo decirlo! Estoy orgulloso de decirlo, ¡muy orgulloso!



Nos educaron muy bien, ¡Alhamdulillah! Nadie puede decir...: "Sheij Nazim, Mawlana Sheij Nazim, o Haji Anne, ¡tu hijo nos pateó! Él nos echó a patadas, nos dijo que saliéramos de la casa, o no sonrió al recibirnos, o no nos mostró buen comportamiento". No creo que nadie pueda hablar así, no creo que nadie pueda decir eso, ¡de ninguna forma!Alhamdulillah, hasta el día de hoy, nadie fue donde Mawlana Sheij a decir: "Tu hijo consumió mi dinero, tu hijo me trató muy mal, o tu hijo me dijo algo que me destrozó el corazón". ¡Alhamdulillah, Alhamdulillah, Alhamdulillah! De eso estamos orgullosos, pues sabemos que ellos nos educaron así. Es importante entender esto, e importante saberlo.



Así que ahora no tenéis ningún derecho a decir una mala palabra del gato de Mawlana Sheij. Decid al gato de Mawlana Sheij: "pss, pss". No podéis gritar al gato de Mawlana Sheij - entonces tomad vuestras medidas.



Es importante saber que somos... Mawlana Sheij solía decir - un día fui a verle estando muy triste, dije: "Tengo tales cosas, ¿qué debo hacer?" Y Mawlana Sheij dijo: "No te preocupes, hijo mío. No te preocupes, hijo mío. Nuestra carne es veneno - quien quiera comer tu carne, ¡que coma tu carne!". Eso dijo Mawlana Sheij, y entonces, Alhamdulillah, me sentí muy relajado. Así, no voy tras lo que se dijo aquí o allí. Digo: "¡Vale, 'bon appetit', comed lo que queráis!" No digo nada, pero debéis saber que Mawlana Sheij no duerme, no está muerto, es consciente de todo.



Y si os llega algo a la mente, no digáis: "¿Por qué vino?", no digáis: "¿Qué hice?". Debéis hacer vuestro cálculo interno, debéis entender qué significa "muhasaba". Es dar explicaciones, todos deben rendir cuentas. Algunas personas van a Europa como inmigrantes, y en su país no tienen el concepto de rendir cuentas. Era muy libre pero, al ir a Europa, lo primero que entienden y aprenden es a rendir cuentas. Se dice: "Tienes facturas, tienes IVA. Tienes casa, tienes IVA. Tienes esto, tienes IVA". Tenéis vuestros ingresos, y con esos ingresos debéis pagar esta y esa otra cantidad.



Dicen: "En nuestro país no tenemos tales cosas". Pero en Europa las tenéis, y debéis entender. Por eso hacen que aprendáis a rendir cuentas en Europa. No sé qué clase de cuentas presentará Mawlana Sheij por nosotros, confiamos que sean buenas. Todos pedimos a Mawlana Sheij que sea gentil con nosotros, no pedimos a Mawlana Sheij que sea duro con nosotros, ni con nadie.



Alhamdulillah, Mawlana Sheij nos dio una buena actitud, que dice: "Debes perdonar, hijo mío, debes perdonar". Yo perdono. Lo que se diga de mí, acerca de mi personalidad, está bien. Yo no... no me perturba, ni me preocupa en absoluto. En cambio, perdono: "Ya Allah, es este débil siervo. No tienen seso, ni pueden pensar bien". Y como personas responsables, decimos: "Ya Rabbí, les perdonamos". Está bien, no hace falta castigar, está bien. Vamos del lado de Tu misericordia, nos gustar estar del lado de la misericordia, no del lado duro. No nos gusta... no nos gusta la venganza, no queremos que nos guste comer mal, ¡no, no, no! ¡No, Ya Rabbí!



Somos gente espiritual, Alhamdulillah, entrenamos para serlo, queremos ser espirituales. Y la espiritualidad es un largo camino, así que si la pedimos... si pedís espiritualidad, es un largo camino. Nada va según vuestro ego - así que,Alhamdulillah, somos felices de no seguir a nuestro ego. Con lo que Allah Todopoderoso ponga en la mesa, estamos bien. Eso quería explicar a todos, pues estamos en el viaje espiritual, el camino espiritual y la espiritualidad. Pedimos espiritualidad, no... - si pidiéramos el dunya entraríamos en política, en la banca, en el comercio, iríamos tras muchas cosas. Pero buscamos la espiritualidad, pedimos espiritualidad.



En la espiritualidad, hay una norma: no ser la cabeza, no ser el líder, el que está más arriba. En la espiritualidad, debéis ser el hombre más bajo. Si miráis a Mawlana Sheij, entenderéis lo que digo. Mawlana Sheij era el superior, pero nunca dijo serlo. Estaba siempre por debajo de todos, por debajo de cada uno. Incluso si entraba alguien de su edad, se levantaba e intentaba mostrarle el mayor respeto. Así es Mawlana Sheij, así aprendimos, y perdonamos a todos.



Buscamos el perdón de Allah Todopoderoso, buscamos perdón, y... no... no hacemos que nuestra mente entre en los trucos y trampas, en el "¿Cómo podemos hacerlo así?", o "¿Jugamos así?", y "Quizá podemos salir de aquí", y "Hagamos esto así. Presentaremos al mundo que esto es así". Está bien, ¡tomad el mundo, es vuestro! A nadie le importa qué tomáis ni qué decís, a nadie le importa... hablo de... no me importa lo que digáis, ni lo que hagáis. Lo sé, lo sé, lo sé muy bien. Alhamdulillah, Mawlana Sheij viene espiritualmente y me lo cuenta todo. No necesito llegar, no llego a Mawlana Sheij. No hay forma de llegar a Mawlana Sheij - en este tiempo, nadie alcanza a Mawlana Sheij, ¡nadie, nadie!



Wa min Allahi t-tawfeeq, bi hurmati-l Habib, bi hurmati-l Fatiha.



Subhanim Allah, Sultanim Allah, Nabim Muhammad, alaihi salam.

Subhanim Allah, Sultanim Allah. Nabim Muhammad, alaihi salam.

Subhanim Allah, Sultanim Allah, Nabim Muhammad, alaihi salam.



Wa salli ya Rabbi wa sallim 'ala jami'a l-anbiyai wa-l mursalin, wa 'ala kulli 'ajmaina w-alhamdulillahi Rabb-il 'alamin. ¡al-Fatiha!



Enlace al vídeo:



Respect the Sheikh’s Cat - Şeyh'in Kedisine Saygı Gösterin - إحترم قطة الشيخ






¡Quedaos En La Mesa!



¡Quedaos En La Mesa!
Sheij Bahauddin Adil.
 Sohbat del 20 de septiembre del 2014.



¡Allahu, Allahu, Allahu Allah! ¡Allahu, Allahu, Allahu Allah!

¡Allahu, Allahu, Allahu Allah! ¡Allahu, Allahu, Allahu Allah!

¡Allahu, Allahu, Allahu Allah! ¡Allahu, Allahu, Allahu Allah!



Allahumma salli wa sallim 'ala Nabina Muhammad, alaihi s-salam.

Salatan tadumu wa tuhda ilayh mamarra layali wa tula d-dawam.

Allahumma salli wa sallim 'ala Nabina Muhammad, alaihi s-salam.

Salatan tadumu wa tuhda ilayh mamarra layali wa tula d-dawam.

Allahumma salli wa sallim 'ala Nabina Muhammad, alaihi s-salam.

Salatan tadumu wa tuhda ilayh mamarra layali wa tula d-dawam.



¡MashaAllah! Hacía mucho que no hablábamos, y todos se preguntaban: "¿Dónde está el wazir / visir?". El wazir viaja arriba y abajo, ¡tiene cosas que hacer!



Alhamdulillah, tenemos un deber que cumplir. Si el Sultán da un deber y una orden, no miráis a derecha ni a izquierda, no escucháis lo que llega ni lo que se va, os concentráis sólo en vuestro Sultán. Es importante que se entienda esto: pase lo que pase, no importa, ya que vuestro corazón debe estar con vuestro Sultán. Si estáis con vuestro Sultán, ocurra lo que ocurra a vuestro alrededor, no tendrá nada que ver con vosotros. Serán ruidos, unos comentarios, o algunos... ¿Qué pensáis de un soldado que tenga orden de acudir a su deber? ¿Pensáis que escuchará a su mujer gritando en casa: "¡No vayas!"? ¿O a su hijo: "Papi, te vas, quizá por ese deber ya no te veamos más"? Sí, él tiene sentimientos. Sí, él tiene cosas en las que pensar, pero dice: "Mi deber es antes que nada".



Nosotros somos la gente del deber, ¿por qué somos así? Porque nuestro Sultán era un hombre del deber. Tenía su deber hacia su Sheij, su deber hacia su Señor, su deber hacia RasulAllah. Él nunca dijo: "Tengo niños en casa esperándome", nunca dijo: "Tengo una familia que atender", no dijo: "Tengo esta responsabilidad, o aquella responsabilidad". Se limitaba a decir: "Sólo sigo la orden de Mawlana Sheij, sigo lo que se me ordena. No pienso en mis intereses personales, en si me llega dinero de allí, o si tengo intereses comerciales, un punto de poder, esto o lo otro". Entonces comenzáis a dar porque es vuestro deber, el primer deber. Comenzáis a dar y dais generosamente, decís: "¡No, no, no, completa esto! ¡No, no, no, debe ser así! ¡No, no, no! ¿En qué piensan? ¡No, no!".



Cuando Mawlana Sheij tenía un deber, decía a mi madre: "Haji Hanim, Haji Anne" -Haji Anne para nosotros, para él es Haji hanim-, le decía: "Tengo un deber que atender". Y mi madre le decía: "Sólo avísame cuando salgas por la puerta, eso te pido. El resto puedo manejarlo, no te preocupes por mí ni te preocupes por mis hijos, por tus hijos, ni te preocupes por cómo haremos". Y se iba así… 1 mes, 2 meses, 3 meses, 1 año. Sin noticias, sin teléfono, sin ninguna comunicación. Él estaba en su deber, y se acabó.

Nadie sabía cuándo saldría o volvería, [sólo que] él era sincero en su deber. Y no quitaba de su deber, para dar más a sus otras cosas. Así es Mawlana Sheij, así somos, así debemos ser. Así nos enseña Mawlana Sheij, y nosotros sólo seguimos su enseñanza, sólo intentamos entender su enseñanza. Eso nos llega con mucho peso, no podemos gestionarlo, no podemos entenderlo ni cumplirlo. Tampoco podemos decir: "¡No, es demasiado peso!". ¡Ya Hu!, ved cómo fue este Sheij, y después entended qué hizo y qué hará, y qué hacéis vosotros - ¡ahora es nuestro deber!



Quizá no soy espiritual, quizá soy sheij a tiempo parcial, quizá sólo me siento aquí a entreteneros... pero no se trata de entretener. Os entretienen en la TV, os entretienen en el teatro, os entretienen en el cine, podéis entreteneros a la orilla del mar o en un restaurante, podéis entreteneros en un hotel muy lujoso, o con vuestros amigos. Esto no es entretenimiento, es un asunto serio. Es un asunto muy serio, y debéis entenderlo.



No importa si sois viejos o jóvenes... creo que los más jóvenes, la generación joven, entiende más que la vieja generación… pues la antigua generación viene de los años 50, ¿y qué son los años 50? Los 50 están anticuados de verdad, ¡es muy antiguo! Los 50..., también los 60 son una antigualla, y los 70... ¡anticuado! Habláis de los años 50, 60, 70... en los 80, la gente era atea: no creían en Dios, no creían en la religión ni creían en nada. Había el movimiento comunista, el movimiento capitalista y el dictatorial - ¡todo fue en esos años! En cambio hoy, Alhamdulillah, estamos en años mucho mejores.



Todos los jóvenes entienden lo que sucede, saben qué está pasando. Y no podéis engañar a esos jóvenes diciendo: "Soy así, así y asá", o: "Yo soy este, ese, y..." - ¡os digo que no! Si se acerca un niño pequeño, decidle: "¡Sé cómo jugar a esto!", y él os retará, os dirá: "¡Enséñame cómo lo haces, enséñame el truco!". Os quedaréis bloqueados, pues debéis demostrarle si tenéis lo que decís tener, debéis estar a la altura de esa afirmación. Si yo afirmo ser un sheij a tiempo completo, debo cumplir lo que digo. Si a vosotros os parece... si decís que podéis cambiar el clima, entonces debéis conseguir ese cambio de clima. Si decís: "Puedo cambiar la situación política mundial", ¡demostradlo! Vendrán los niños pequeños a deciros: "¡Enséñamelo! ¿Puedes? ¿Puedes enseñármelo?". ¡No, no podéis!



Estas son cosas importantes que entender: ¿tenéis poder real o no? Yo no tengo el poder verdadero, ni voy tras el poder verdadero; corro tras el deber de Mawlana Sheij. Mawlana Sheij me asignó un deber. Voy tras ese deber, no tengo nada más que hacer. No tengo intereses monetarios ni comerciales, no me interesa el poder. Si alguien besa mi mano, yo beso sus pies. Si estrechan mi mano, beso su mano. Si me dicen "¡Hola!", corro a dar la mano.



Así soy, así intento ser, y así procuro enseñarme a mí mismo a hacer tales cosas. Nunca digo ser alguien espiritual... pero sé que Mawlana Sheij es el espiritual, quien puede llegar a cualquier corazón, y hacer que una piedra hable de él. Yo soy la piedra de Mawlana Sheij - no tengo ninguna relación espiritual como para decir: "Sí, veo la manifestación de Mawlana Sheij en mí, pondré eso y lo otro". No, no. ¡No malinterpretéis, no malinterpretéis!



Aquí lo importante es entender que Mawlana Sheij llega a vosotros. No podéis llegar a él - nadie puede alcanzar a Mawlana Sheij, porque Mawlana Sheij está altísimo. No penséis que podéis llegar a Mawlana Sheij, ¡no! Esto no son cosas para darles vueltas, no hay ni que pensar en ello. Si alguien dice: "Veo a RasulAllah en sueños", decimos: "¡Bien por ti, RasulAllah se acercó a ti!". No llegáis a RasulAllah, ni tan sólo podéis llegar a los menores awliya / santos. No alcanzáis lo verdadero, ¡no llegamos a tanto! Yo no tengo conexión espiritual: él llega donde estoy, para llegar hasta vosotros. Él sigue al mando, tiene el control absoluto. Lo creáis o no, podéis verlo todos los días. "Inna Allaha yumhil wa la yuhmil" - todo está bajo el control de Allah Todopoderoso.



Quizá nos equivocamos muchas veces, y no creo que haya una persona sin errores... ¡no hay forma! Yo soy el mayor pecador, ¡Alhamdulillah, lo digo! No hay problema, no tengo problemas. No tengo ningún tema, no tengo nada. No afirmo nada, ni me siento aquí a reivindicar. Sólo estoy aquí para abrir los cerrojos de vuestro camino en el viaje espiritual. No cierro, cierro y cierro vuestro camino de avance, ¡no! Mawlana Sheij me dio la llave para abrir el camino hacia vuestro viaje espiritual, pues también yo necesito esa llave - ¡la necesito, la necesito! Nunca dije: "Yo soy el que da", ¡no! No podéis decir tal cosa, ¡no podéis!



"Man 'arifa nafsa 'arifa Rabba" - os dice Allah Todopoderoso en este Hadiz Sharif: "Si os conocéis, conocéis a vuestro Señor, Allah Todopoderoso". Es porque el único lugar donde no podéis mentir sois vosotros mismos. Yo puedo mentiros, contaros una bella historia, llevaros a cualquier lugar... pero en lo que respecta a mí, ¿creéis que puedo mentirme?



Esto me recuerda una historia de Mulla Nasruddín, ¡debemos reír un poco! Un día, Mulla Nasruddín estaba caminando, y encontró un lugar de paso, por donde había un pequeño río. Él miró el río y se miró a sí mismo, calculó, y quería saltar por encima. Dijo: "Sí... si salto así, pasaré este agua que corre". Y saltó. Al saltar, se encontró en mitad del agua, y comenzó a decir: "Cuando era joven, no saltaba sólo un agua así, ¡podía saltar dos veces esta distancia, fácilmente! Pero ahora soy viejo, por eso salté dentro del agua". Miró alrededor, ¡no había nadie! Entonces dijo: "De joven eras igual, ¡nada cambió!". Así que si queréis mentiros, ¡adelante, nadie os detendrá!



Ahora dicen que son algo esos extremistas y esas batallas… es fácil hacer ruido, pero al dormir, cuando volvéis a vosotros, cuando volvéis a vosotros... ¡eso es lo importante! Cuando estéis en el momento de la muerte, durmiendo, ¿qué diréis? Me digo esto a mí mismo: llegaremos a ese día, todos llegarán a ese día. Mientras esperas a Azrail, alaihi salam, estás ahí, y no hay poder ni hay nada, ¡nada funciona! Nada funciona, las manos no pueden moverse, tampoco los pies. Él aliento es mínimo, justo para que Azrail, alaihi salam, se lleve el último. Está a la espera. Y vuestro dinero, vuestro poder, vuestra gente que os ama, los que decían siempre: "Eres así, eres asá"... Vosotros os limitáis a esperar para entregar vuestra amanah / custodia: ¿qué diréis en ese momento? Es importante entender qué diréis en ese momento, pensad en ese pequeño instante, "momento". Entonces, haced vuestros planes para el futuro, ¡no vivimos por siempre!



Quiero transmitir algo - es muy importante, y me gustaría decirlo claramente: estoy muy contento de haber llegado a mis 50s, ¿por qué? Porque estoy feliz de que mi edad llegue rápidamente a su fin. ¿Por qué? Porque quiero estar con mi Sheij. No estoy interesado en este mundo, ya no hay nada en este mundo que pueda interesarme, no son las cosas que podáis pensar. Yo, en mi ser interior, perdí lo más valioso de mi vida. Lo más valioso de mi vida se perdió, ahora este mundo no es nada para mí. Puedo decirlo: no tengo interés en nada. Quizá vosotros tengáis muchos intereses, es asunto vuestro.



Yo no hablo, pero mi voz interior dice que dentro, muy adentro, soy feliz. Digo: "¡Ya Rabbí, Alhamdulillah!". Cuando llegué a los 50, dije: "Oh, la mitad de tu vida, quizá 3/4 de tu vida, quizá casi el fin de tu vida…". Me entristecía estar en el mundo pero, tras partir Mawlana Sheij, digo: "¡Alhamdulillah! ¡Sí, muy bien, Alhamdulillah!". Esto es algo muy bueno para mí, entender que -¡Alhamdulillah!- Mawlana Sheij, te sigo, vengo tras de ti. Por supuesto, ello es si entendéis este punto - lo digo para mí mismo. Si entendéis ese punto, no os interesará ser el sheij de la tariqa, ni el líder de la tariqa, ni tener yo qué sé reinos, o dinero, o...



Esto son mis cosas personales y, como digo, de momento tenemos el deber que dio Mawlana Sheij. Eso debemos cumplir, pues mi madre me dijo: "Hijo mío, si Allah Todopoderoso te dio aliento en este mundo, úsalo y disfrútalo". En este momento, intento disfrutar la vida que me dio Allah Todopoderoso y, aparte de tener aliento, el resto me da igual. Me importa mi deber - Mawlana Sheij me dio un deber, cumplo mi deber. Mi deber es despertaros, mi deber es abofetearos en la cara, mi deber es haceros conscientes, pues venís siendo de Mawlana Sheij.



Y ahora no jugamos ni dudamos: no se trata de una pelea callejera, ni de una pela de vecinos, ni de las estupideces que perseguimos. Buscamos las cosas reales que ordenó Allah Todopoderoso, que ordenó RasulAllah, y Mawlana Sheij fue uno de los firmantes de esa orden. ¡No es una broma! Debéis entender, ¡son cosas que se os dan desde un lugar alto, alto, alto! Y desde vuestra altura de hormiga, no podéis decir: "No me satisface esta orden". Nadie os pregunta si estáis satisfechos con esa orden, si os gusta o si no. Cuando Allah Todopoderoso emite una cosa, todos deben seguirla. Quizá os guste, quizá no os guste, pero seguidlo. Quizá os hace felices o quizá no, pero seguidlo. Eso es bueno para vosotros, es bueno para vosotros.



Quizá hay una comida que no me gusta, y quizá puedo evitar esa comida, pero sigo sentado a la mesa. Comeré aceitunas, queso, zatar... voy comiendo otras cosas sin comer del plato principal, que no me gusta. Así que sigo en la mesa... no os vayáis de la mesa, pues el alimento será diferente. No quiero hablar de qué comida traerán - todos saben que os alimentáis con lo mismo que dais de comer, ¡es importante saberlo! Quedaos en la mesa, comed algo. Comed pan, comed sal, comed algo de esa mesa. Quizá no os guste el plato principal, ¡es cosa vuestra! Nadie os dirá nada si no os apetece. En cambio, si salís de la mesa comeréis algo distinto, y no sabemos cuál será la sorpresa.



Es importante estar en la mesa, ya que somos una familia. Somos la familia de Mawlana Sheij, todos los murids son familia de Mawlana Sheij. Mawlana Sheij miraba muy bien por su familia, Mawlana Sheij cuidaba bien de su familia. Mawlana Sheij es un padre real, el padre de verdad, el padre de verdad. Por eso, cuando hablo desde lo más profundo de mí mismo, entendéis qué quiero decir, ¡entendéis qué quiero decir! Es muy importante entender el deber real, entender en qué queréis obrar, y entender cómo obrar por Mawlana Sheij, ya que Mawlana Sheij es vuestra puerta a Allah Todopoderoso, ¡no lo olvidéis!



Él es la puerta hacia Allah Todopoderoso: si la cerráis, no sé por qué puerta iréis. Hay muchas puertas hacia Allah Todopoderoso, pero no sabéis dónde terminan. Eso también es importante, ya que, por supuesto, Allah Todopoderoso tiene millones de puertas, no una sola. Pero Allah Todopoderoso os dice: "Esa es la mejor, va hacia Mí". Y si decís: "Hmm... quizá esa puerta me es grande, o me es así", entonces es cosa vuestra. Nadie os empuja a pasar por la puerta. Sólo damos el mensaje de Mawlana Sheij, ya que no lo alcanzamos en lo espiritual, él llega a nosotros a nivel espiritual. Somos pequeños para llegar a Mawlana Sheij, ¡no somos nada!



Debéis entender que no sois nada, ¡entendedlo! Si entendéis que, de alguna forma, lo nada puede llegar a ser algo, entonces podéis ser algo. Pero debéis decirlo a vuestro ego: no infléis vuestro ego como un globo, para después creer que es algo real, ¡no! Debéis decir a vuestro ego: "Sólo eres un globo". Yo soy sólo un globo, ¡soy sólo un globo! Y muchos ponen aire en los globos: "Huh, huh, huh…”, pero si llega una pequeña aguja a ese globo, ¡bum, se acabó! Y esa aguja será la de Allah Todopoderoso, [pues] a Allah Todopoderoso no le gustan los egos. A Allah Todopoderoso no le gustan los egos, a Allah Todopoderoso le gusta que seáis humildes.



Incluso Mawlana Sheij... él gobernaba, y decía todo el tiempo: "No gobierno yo, sino ellos. No hago cambios, ellos los hacen. Yo no hago nada, sigo la orden de RasulAllah. Lo que llega, eso sigo". Y así nos enseñaron toda la vida. Así nos criaron, nos educaron así toda la vida, no podemos cambiarlo por las novedades que lleguen. No, somos felices con lo que tenemos, estamos muy satisfechos con lo que tenemos. Incluso... dice Sheij Mehmet: "Mawlana Sheij me asignó este deber, que yo no pedí. Él me dio este deber, y no sé qué hacer con él. Me dio este deber... ¡ellos saben qué hacen! Saben dónde llevarme, saben cómo enseñarme, saben cómo hacer enseñar".



Él nunca dijo: "Leo este fiqh, leo ese yo que sé, me gradué en tal doctorado, y soy profesor en ese ámbito". Eso es para el dunya, no tiene nada que ver con el ájira. Mirando hacia el ájira estaremos bien. Y si no miramos hacia el ájira, tendremos un problema con Allah Todopoderoso - pues si afirmáis algo, dirán: "¡Demuéstralo!", y entonces irán a por vosotros. Sabéis que hoy día... los niños de hoy no son como los de antes. Los niños de hoy tienen una mente muy abierta, están muy conectados y saben cómo buscar, no podéis quedaros con ellos. Tengo un hijo de 11 años... me hace tales preguntas, que me deja con la boca abierta: "¿Huh?". ¡Es la generación que viene!



Debéis entenderlo y adaptaros a esas cosas. No viváis en el pasado, el pasado ya pasó, ¡se acabó! Ahora estamos en el hoy y el futuro, así que intentad actualizaros. Sabéis... todos tienen cosas electrónicas, y cada día os dicen: "Actualiza tu programa, tu ordenador, tu teléfono". Lo sabéis: ¿por qué no os actualizáis? ¡Importa más actualizarse uno! Sabéis actualizar vuestro ordenador y teléfono, y es algo nuevo: hace 10 años, no sabíamos que existía el "actualizarse". Hoy dicen: "¡No, actualizaos!". Así es Mawlana Sheij, él se actualizaba desde [siempre].



Al visitar a Mawlana Sheij, él terminaba sus cosas de la Sharía, terminaba su... la verdadera base, él hacía la base real. Al visitar a Mawlana Sheij, él tenía lo espiritual al máximo nivel de la Sharía. Él no decía: "La Sharía es para ti, no para mí". No, decía: "La Sharía es para mí primero. Si me duele, entonces puedo decirte: 'Sí, pensaré en cómo llegar hasta ti, a decir [que sé] que duele' ". Este tema puede seguir hasta el infinito, este tema puede seguir por siempre - negociar esas cosas. Pero aquí, se debe entender que Mawlana Sheij dijo: "Antes de tomar la espada y comenzar a matar gente, toma una aguja y clávatela, ¡mira si duele o no!".



Es fácil aplicar la Sharía a otros, pero veamos si puedes aplicarte la Sharía a ti mismo. ¡Pensad en ello! Esto va de pensar, de cómo motivaros, de cómo entenderos, de cómo ser vosotros mismos. No seáis mayores que vosotros mismos, sed vosotros mismos, sed humildes. Sed humildes ante Allah Todopoderoso, no seáis humildes ante la gente. La gente no apreciará vuestra humildad, Allah Todopoderoso aprecia vuestra humildad. La gente sólo ve que sois humildes, pero las cosas de verdad las ve y aprecia Allah Todopoderoso. Él se enorgullece ante Sus malaika / ángeles, diciendo: "Ese es Mi siervo, es humilde ante Mí".



Creo que es más que suficiente para nosotros y para mí, en especial para mí... ya que me esfuerzo en ser humilde y no puedo. ¡Ya Rabbí, Astaghfirullah! No puedo ser humilde, ¿qué hacer? Lo intento, pero.... ¡quiero seguir intentándolo!



Wa min Allahi tawfiq. Bi hurmati-l Habib, bi hurmati-l Fatiha.



Subhanim Allah, Sultanim Allah, Nabim Muhammad, alaihi salam.

Subhanim Allah, Sultanim Allah, Nabim Muhammad, alaihi salam.

Subhanim Allah, Sultanim Allah, Nabim Muhammad, alaihi salam.



Wa salli ya Rabbi wa sallim, 'ala jamia al-anbiyai wa-l mursalin, wa 'ala kulli ajmain, wa alhamdulillahi Rabb-il 'alamin. ¡Al-Fatiha!



Enlace al vídeo:



Stay at the Table - Masada Otur - ابقوا على المائدة












"Creen Un Círculo Familiar."



Creen Un Círculo Familiar
Mawlana Sheij Nazim Adil Al-Haqqani An-Naqshbandi.
 Sohbat del 1984.



En Londres -Inglaterra-, en Alemania, en cualquier país occidental que estén viviendo, deben ser cuidadosos con sus hijos. Es imposible salvaguardar a nuestros niños en los países occidentales, mientras ellos merodean por ahí, fuera del Islam. Mi Gransheij recién me ordenó que se los advirtiera.



Esto sirve a todos los musulmanes, ya que se trata de un pensamiento muy importante, de una intención muy importante para nuestros corazones: nuestros hijos. Intentamos conservar el Islam y la Iman/Fe, pero para nuestros hijos eso es muy difícil: las condiciones de los países occidentales son muy pesadas y difíciles, y están apartando a nuestros hijos de nosotros. Hoy, Gransheij me recordó hablar sobre este punto.



Cada semana, cada viernes -será mejor los viernes- deben reunirse con sus esposas e hijos, reúnanse con quien sea que viva con ustedes, ya sean chiquitos, grandes... con todos. Hagan que ellos se limpien, que limpien sus rostros, sus manos, sus pies... y que se sienten alrededor de ustedes -ustedes en el medio-, entonces repitan el testimonio de fe (Shahada): "Ash'hadu an la illaha illa Allah wa ash' hadu anna Muhammadan abduhu wa rasuluh" tres veces, luego"Astaghfirullah" tres veces. Si hacen más repeticiones, no importa. En lo siguiente, dediquen su Shahada y suIstighfar al Profeta -que la paz esté con él- junto a sus familias. "Oh mi Profeta, te entrego esta Shahada de parte de todos nosotros. También te entrego a mi familia, los dejo a tu vista, los dejo bajo tu mirada, así los protejas". Y el Profeta es Amin, que quiere decir "digno de confianza", "quien protege el amanah (lo confiado)". Así, el Profeta -que la paz esté con él- los pondrá bajo su protección, bajo su cuidado.



Esperamos que esto sea una protección para las nuevas generaciones en los países occidentales. Los musulmanes preguntan y se quejan abiertamente ante mí sobre sus hijos.



Allah Todopoderoso, en los tiempos de Hud -que la paz esté con él-... cuando ellos negaban la profecía de Hud -que la paz esté con él-, cuando no lo escuchaban ni se tornaban a la fe, Allah Todopoderoso le ordenó a Hud -la paz esté con él- reunir a todos los creyentes, hacer un círculo alrededor de ellos y sentarse. Allí, Allah Todopoderoso informó que destruiría a la nación de 'Ad con la fuerza del viento: una tormenta. Hud -que la paz esté con él-, convocó a todos los creyentes, los sentó y trazó un círculo alrededor de ellos. Entonces, por orden de Allah Todopoderoso se abrió un hueco en medio de la tormenta que se fijó sobre ellos, pero la tormenta arremetió con fuerza y arrasó con todo [lo demás].



Todas las personas medían lo que una torre de iglesia, lo que el minarete de una mezquita: de 60 a 50 yardas de alto, eran personas gigantes. [La tormenta] los disparó del suelo tal si fueran hojas, los disparó hacia arriba y luego los dejó caer, los dejó en pedazos. Sin embargo, el círculo que Hud -la paz esté con él- ocupó sentado junto a los creyentes, recibió la brisa suave y gentil del Paraíso, una brisa como venida del Paraíso.



Gransheij dice que ahora, en los países occidentales y en todas partes hay una tormenta, una tormenta que está arrasando con la gente. Nadie se puede sujetar, excepto el que entra a un círculo de protección de Allah Todopoderoso. Y este es un fuerte wasila, un fuerte medio (o canal), para proteger a la Uma/Nación de los países occidentales y por doquier.



Pueden hacerlo una vez por semana. Renueven su Tawhid, su iman/fe, pueden renovar su fe y pedir el perdón de Allah Todopoderoso, y Él trazará un círculo alrededor de ustedes y sus familiares, uno que los vientos de la tormenta no pueden cruzar, uno que los excluye de la misma.



Eso también nos protegerá a nosotros, así podamos proteger a las nuevas generaciones. Para los musulmanes, eso es lo más importante, como también lo será para todos, porque los no-musulmanes cristianos y de otras naciones también están siendo afectados por esos vientos tormentosos. Ahora todos sufren y no hay refugio para los Hijos de Adán, excepto el refugio que Allah Todopoderoso les provee. Quien entre a ese refugio estará seguro y en paz, en cambio, quien lo evite no podrá salvarse a sí mismo ni a nadie.



Ahora todos sufren por sus familias e hijos. Nada puede hacerse ahora, en nuestro tiempo, salvo acudir al refugio de nuestro Señor. Y no hay refugio, salvo el refugio de nuestro Señor.



Pedimos perdón durante este mes sagrado, quiera Allah ampararnos bajo su refugio junto a todos los nuestros, junto a todos nuestros relacionados. Pedimos refugio para todas las personas que viven en esa gran ciudad. Es un deber del agradecimiento orar por los demás, pedir que ellos también tengan refugio en Allah Todopoderoso. El creyente debe pedir tanto bien para sí mismo como para los demás. Nosotros nos complaceremos con todos los que creerán en su Señor, nos complaceremos con todos los que serán siervos de su Señor, y para nosotros también pedimos continuar siendo siervos sinceros y humildes de nuestro Señor. Amén.



Wa min Allahi t-tawfiq. Ya fue suficiente. Bi hurmati l-Fatiha.



Enlace al vídeo:

http://saltanat.org/videopage.php?id=12379&name=1984-06-10_en_FamilyCircle_SN_a.mp4


domingo, 21 de septiembre de 2014

"Mi Buen Amigo, El Ego."



Mi Buen Amigo, El Ego
Sheij Bahauddin Adil.
Sohbat del 31 de agosto del 2014.





Allahu Allahu, Allahu Allah.

Allahu Allahu, Allahu Allah.

Allahu Allahu, Allahu Allah.

Allahu Allahu, Allahu Allah.

Allahu Allahu, Allahu Allah.

Allahu Allahu, Allahu Allah.



Allahumma salli wa sallim 'ala Nabina Muhammad, alaihi s-salam.

Salatan tadumu wa tuhda ilayh mamarra layali wa tula d-dawam.

Allahumma salli wa sallim 'ala Nabina Muhammad, alaihi s-salam.

Salatan tadumu wa tuhda ilayh mamarra layali wa tula d-dawam.

Allahumma salli wa sallim 'ala Nabina Muhammad, alaihi s-salam.

Salatan tadumu wa tuhda ilayh mamarra layali wa tula d-dawam.



Ya salam. Alabado sea Allah, gracias a Allah por darnos este día. Puede que el día de mañana sea más pesado, puede que el día de pasado mañana sea más pesado, quizás la próxima semana sea más pesada, quizás el próximo mes sea más pesado. Ya Latif (Oh Sutil), Ya Latif, Ya Latif. ¿Qué dice Mawlana Sheij sobre esto? Mawlana Sheij nos entrenó para los días más pesados, eso es lo importante.



Los días venideros no serán más ligeros ni más agradables que estos, serán cada vez más pesados. Es como en las películas: la historia comienza lentamente, luego se torna más emocionante, incrementa la acción, y en la parte final sucede el clímax de la acción. Todos lo saben, yo no soy el único que lo sé, todos lo saben. Y ven que el héroe de la película va de aquí para allá, haciéndose cargo de toda esa acción. Así se ocupa incluso de la última página de la historia, en la que, quizás, obtenga muchos rasguños, pero aun así se levanta. Entonces, Mawlana Sheij normalmente nos entrena para esa etapa.



Alhamdulillah, esta es una buena nueva de Mawlana Sheij. Debemos saber que esta buena nueva permanece dentro de nuestros corazones. Y debemos saber que, aunque vinimos al peor de los escenarios -así lo llaman-, aún vivimos,alhamdulillah. ¿Por qué? Porque el director nos entrena y nos da el camino que nos lleva hasta el final.



Ahora tenemos que abordar nuestro tema: ¿Qué dice el director? El director dice: "Si sigues A, B, C y terminas con la Z, estarás a salvo"; pero si dices "No: Z, Y, W", y luego vas tras X, Y, Z, y luego regresas por el A, B, C, y luego vas a no sé dónde, el director dice: "Sí, conoces el abecedario, pero no lo estás repasando en el orden correcto. Lo estás repasando según dicta tu mente, según dicta tu consejero, según dicta quien tienes al lado, según dicta aquello, según dicta tu ego". Sí, las letras están disponibles, nadie alega que no hay letras, nadie niega las letras, de hecho, nadie negocia ese punto. Lo que negocias es que tu Sheij te dice cómo debes poner una letra tras otra, así estés a salvo en la acción que en verdad atravesarás.



No pienses que, por estar sentado hoy en ese puesto -"Estoy sentado en este puesto"-, estarás aquí para siempre; tendrás que ir a la corte. No hablo de la corte de Allah Todopoderoso, hay otra corte, aun peor que la de Allah Todopoderoso: la corte de tu Sheij, a quien amas, en quien confías y a quien le has sido leal. Entonces, él te dirá: "¿Qué te dije? Te dije que siguieras esto, aquello y lo otro". ¿Qué dijiste? "No, el Sheij ya está viejo y no sabe de nada, perdió su mente; quizás no la perdió, pero yo quiero seguir esto, aquello, lo otro y tal cosa, porque mi mente y mi ego me dicen que eso es mejor, más efectivo y más tal cosa". Luego, cuando llegues a esa pequeña corte y estés frente a tu Sheij, dirás: "Oh Maestro, ¿qué hice?". "¿Que qué hiciste?", él te dirá lo que hiciste. "¿Acaso acordamos eso? Cuando tomaste mi mano, consentiste seguir mis órdenes, no imponer las tuyas".



Es muy importante que entendamos estas pequeñas cosas. Con esto generalizo, no digo nada particularmente, pero luego lo tomo para mí, porque a veces yo también me salgo del camino. Luego recuerdo y digo "Astaghfirullah Al-Azim". Yo no quiero salirme del camino de Mawlana Sheij. Cual sea el precio, cual sea la recompensa, cual sea la riqueza, cual sea el poder, digo "No", me olvido de todo, "Quiero estar en el camino de Mawlana Sheij. Cualquier cosa que Mawlana Sheij ordene, debo seguir esa dirección, debo seguir esa línea, debo seguir su guía, él es mi director, él es mi director".



Si tienes un director eres afortunado. Quien no tiene un director es desafortunado, porque el director, al menos, te muestra el camino, te dice: "Mira, si haces esto y esto, obtendrás este y este resultado. Si no haces esto y esto, obtendrás este y este resultado". Entonces, ¿por qué discutes? ¿Por qué negocias? ¿Por qué reclamas? ¿Por qué quieres hacer eso?



Alhamdulillah. Rasul'Allah, cuando impartió el khutbat-ul wad'a, dijo que todo estaba claro, lo dijo para todos los musulmanes. Mawlana Sheij dice que en la Tariqa todo está claro. Él lo aclaró todo, no dejó nada qué pensar: "Oh, estamos confundidos, tenemos algunas preguntas, tenemos tal cosa". Pregúntaselo a Mawlana Sheij, ya verás lo que él te responderá... ¡si te atreves! Y si eres tan ignorante como para hacerle tal pregunta al Sultan-ul Awliya, ya verás lo que hará por ti. La gente sabe; el que sabe, sabe lo que Mawlana Sheij puede hacer, sabe que Mawlana Sheij no permite tal deshonra, eso le disgusta. Él dice: "¡Adab ya Hu, adab ya Hu, adab ya Hu!", ¿por qué? Porque él tiene el más elevado adab -las más elevadas buenas maneras- y el más elevado entendimiento, altísimas cualidades para entrenar a la gente en el comportamiento. Así es Mawlana Sheij. Si de verdad creemos en Mawlana Sheij, notaremos tales cosas; pero si solo fingimos, falseando que somos creyentes, será otra cosa.



Nosotros no negociamos. Hay cierto tipo de artículos en el mercado: relojes, perfumes, vestidos... cosas así, excesivamente caras, pero ¿qué hacen ellos? Dicen: "Este reloj vale 100,000 euros -en el caso de Mawlana Sheij-. ¿Y qué hacen los chinos? Hacen una copia exactamente igual del reloj, y dicen que el precio es 100 euros... negociables. Aquel dice que vale 100,000 euros y que el precio no es negociable. pero él advierte que ese reloj da la hora exacta, ¡y que el otro reloj también! También la imitación da la hora exacta. Entonces él, que no quiere pagar 100,000 euros, dice: "Si puedo adquirir este por 100 euros negociables, ¿por qué debo comprar el de 100,000 euros no negociables?". Sin embargo, la gente que entiende dice: "Este es de buena calidad, no es falso, es genuino, es tal cosa...", y como esas, pueden darte un libro de razones para comprar el reloj de 100,000 euros. Los otros también pronunciarán un libro sobre cómo es la falsedad del otro reloj, cuán barato es, tal otra cosa... otro libro.



Entonces, lo importante aquí es entender que el primero nunca se publicita, porque es verdadero y todos lo saben. Incluso el que compra la imitación dice: "Sí, sí sí... es genuino, yo no me engaño". Pero, ¿qué fue lo que hizo Mawlana Sheij? Mawlana Sheij dispuso que las cosas más caras sean accesibles para todos. Sin bajarlas de precio, sin hacerlas baratijas, sin negociar su valor, él hizo que fueran accesibles para todos. Es así si lo saben entender. Él dice que en el mercado hay muchas baratijas que lucen como él, actúan como él, se comportan como él, pero son baratijas. Les digo que son baratijas, y que Mawlana Sheij es caro.



Sin embargo, ¿qué dice Mawlana Sheij? Mawlana Sheij dice: "Yo soy nada". Él era tan humilde, tan con los pies en la tierra, tan cercano a la gente, tan cercano... Esto me recuerda una ocasión de los viejos tiempos: él regresaba a Chipre desde Londres, y nosotros fuimos a recibirlo al aeropuerto. En esos días había balcones, pero ahora no los permiten. Uno podía ver a la gente salir del avión, saludarlos, darles la bienvenida, o bien, despedirlos desde el balcón. Nosotros nos despedíamos de Mawlana Sheij desde el balcón, y también lo recibíamos desde el balcón.



Esos días… nuestro viejo tiempo no pasó hace mucho, hablamos de hace 20 años atrás. Entonces, Mawlana Sheij venía con un hombre al lado. "Miren, ¿quién es ese hombre?". Cuando el hombre salió, nos dimos cuenta de que era un empleado de la municipalidad que limpiaba las calles. Él se sentó junto a Mawlana Sheij, y Mawlana Sheij disfrutó charlar con él, disfrutó su compañía y salió del avión con él, diciendo: "Él es mi amigo de viaje". Así es Mawlana Sheij. Él nunca dijo: "¿Quién es el hombre que se sienta a mi lado?", ni "¿Quién no es este hombre?". No. Mawlana Sheij se hacía acompañar de todos.



Nosotros no decimos que esas personas son así o asá. Mawlana Sheij creía en la gente, él creía que Allah Todopoderoso creó a todos para un trabajo particular. Allah Todopoderoso... si ese hombre no estuviera cumpliendo su trabajo, tuviéramos mucha mugre en nuestras calles. Si ese hombre no trabajara en el banco, por ejemplo, no tuviéramos salario. Si ese hombre no trabajara en el huerto, no tuviéramos vegetales. Si ese hombre no trabajara en la fábrica, no tuviéramos productos. Es así.



Entonces, Mawlana Sheij solo mira al hombre en sí mismo. Él no se fija en si eres una persona de alto rango para sentarse a tu lado, sin importarle el resto. No. A Mawlana Sheij le importaba todo el resto. Ese es el verdadero valor que Mawlana Sheij mostró, ese es el verdadero valor que Mawlana Sheij presentó, ese es el verdadero valor que todos solían ver. Y alhamdulillah, ahora, con Sheij Muhammad, Sheij Mehmet, es igual, él quiere mostrar las mismas cosas que Mawlana Sheij.



No llegamos al nivel de Mawlana Sheij, eso es imposible: Mawlana Sheij es de los que vienen cada mil años. Nadie puede alcanzarlo. Ahora nos damos cuenta de que Mawlana Sheij hacía un trabajo que ni un millón de personas puede hacer. Ese es Mawlana Sheij, así es cómo él es. Cada mil años viene uno como él. No es fácil, nada fácil. No podemos decir que es una labor sencilla, pero al menos podemos decir: "Oh Maestro, queremos seguir tu dirección, queremos que seas nuestro director, queremos seguir tu camino sin salirnos".



Eso es importante para todos, especialmente para mí, porque a quien se sienta frente a la cámara para dirigirse a mucha gente, se le sale el ego, diciendo: "Oh, mi turbante está bien, pero creo que mi barba está muy corta, debo alargarla. Quizás la alargue... mejor la acorto recortando esta parte. Esas personas estarán atentas a mí". Sí, ese es el ego. No lo sientes, no lo sientes, pero está ahí.



El ego se encubre sutilmente -muy sutilmente- para ser amigable, ¿lo sabes? Tu ego es muy amigable, no quiere causarte ninguna molestia. Cuando te sientas aquí para hablarle a la gente, el ego no te molesta jamás, más bien, se hace tu gran amigo. Tienes que entender que ese ego es tu enemigo, aunque sea muy amigable y congenien. "Somos muy amigos, ¡ya sabes! ¡Somos amigos! Mira, ellos te están escuchando, te elogian, dicen que eres esto y lo otro". Ese es tu ego: te trata de lo mejor cuando te sientas en este diván, cuando tomas el asiento de Mawlana Sheij, cuando por hablar de ciertas cosas ante la gente de Mawlana, te crees ser Mawlana. "Oh Mawlana Sheij Bahauddin, Qutb-ul Zaman, Qutb-ul Azam Qutb-ul Ma'na...", ¡no, no, no! Ya Allah. "¡Mawlana Sheij Bahauddin! Sí, debemos besar sus manos y pies". Tu ego... tu ego dirá: "Esto es lo que queremos, ¡esto es lo que queremos!". No, no lo hagas, intenta ser humilde, trata de ser humilde. "No lo seas, ¡no, no, no! No abras los ojos, ciérralos y compórtate como lo que eres, ¡eso es lo que eres!". Tu ego dice que eres eso, que eres el elegido, que eres de todo. "Mira lo que eres, date cuenta de cómo eres... eres, eres, eres...".



Claro que tienes un ego muy amigable, se porta muy amigable contigo. Claro que tu ego nunca se te opondrá: ocupas el lugar que él ama. Así es tu ego. Además, algunas personas se acercan a decirte: "Sí, ¡veo tu milagro!". ¡Oooh! Ahí sí que se crece. "Vi que hiciste tal cosa, fui testigo de eso y quedé... ¡Viste cómo ese hombre, que estaba por encima de ti, ahora se postra ante ti!". ¡Aaahhh! Ahí viene el ego, que ya casi se piensa en la Presencia Divina, que es lo máximo que el ego puede pedir, la mejor oportunidad que el ego puede encontrar. Entonces dices: "Quizás debamos hacer unkhalwat/retiro". A lo que el ego te dice: "¡Por supuesto! Debemos ir por el khalwat, debemos incluir en nuestro currículum que estuvimos en khalwat en tal fecha y en tal otra, que estuvimos en ese lugar aquella vez y que hicimos tal cosa. Ese currículum... ¡debes ver mi currículum! Mírame ahí, ¡ese soy yo! ¿Que cómo soy? Soy el elegido". ¿Eres el elegido? "Claro que soy el elegido: soy muy humilde".



Mawlana Sheij: director. Él sabe, él sabe. Ya Latif, Ya Latif.



Mawlana Sheij no necesita tales aspavientos. ¿Qué dice él? Una palabra, una sola palabra: "Soy nada". "Soy nada", tal era Mawlana Sheij, que nunca tuvo un currículum de "Yo soy esto, quiero aquello, estuve en tal lugar". Así es Mawlana Sheij: no va con eso. Eso no es Tariqa, no es Tariqa, es ser buen amigo del ego, su mejor amigo, y hay que despertarlo. No desperdicies tu vida en nada, la verdadera nada es gastar la vida así, desperdiciada en el tóilet. Así es como pasas la vida. Sin embargo, la queremos pasar a los pies de Mawlana; esa es mi intención.



No pedimos nada; yo no quiero nada, alhamdulillah. Puede que tenga un gran ego, aun así, se lo digo: "Sí, eres un ego grande, no chiquito. Aunque me molestas todo el tiempo, mi corazón quiere someterse a Mawlana Sheij. Lo que sea que ordenes, está en mi cabeza. Mi posición, o como quieras llamarlo, nunca la muestro. No quiero mostrarme, pero ahora debo cumplir un deber. Sé que si estoy aquí sentado, es por el deber. Aquí, tengo que hacerte despertar, tengo que hacerte despertar".



¡Es importante que despiertes, es importante que despiertes! No lo digo en broma, este camino no es una broma. Si estás en este camino, esto no es una broma. Si estás en otro camino, es a ti de decidir. Puedes ir por tu camino, nadie interferirá, excepto tú, tu ego y tu currículum. Tú decides. No puedes valerte del camino de Mawlana Sheij en tu camino, el director no te lo permitirá. Él dice: estás en peligro y perecerás. Hafazan Allah. Esto es de Mawlana Sheij, él lo aclaró, lo aclaró una y otra vez.



Mawlana Sheij nos regaló dos años extras para explicarnos todo eso, y lo explicó. En dos años, él ubicó todas las piedras en su lugar, y él es perfecto para poner las piedras en su lugar, ¡perfecto! Nadie puede jugar con él: es el mejor, el ganador de la final. Él es el ganador de la final. Él es una mazhar/manifestación de un Verso del Corán, del siguiente Verso del Corán: "Planearon, y Allah también planeó, pero Allah es el Mejor planificador" (3:54). Así es Mawlana Sheij, esa manifestación se le adecua porque él trabaja netamente para Allah Todopoderoso. La diferencia estriba en si trabajas para tu propio beneficio o netamente para Allah Todopoderoso. Y es sabido para todos que Mawlana Sheij trabajó para Allah Todopoderoso, ¡de eso no hay dudas! Si alguien dice "No, Mawlana Sheij trabajó para que su hijo fuera rico, o para que aquel fuera bueno, o para que el otro sea... -no sé, ¿famoso?-", se equivoca. Nadie puede alegar algo así.



Y decimos: Astahgirullah al-Azim wa 'atubu ilayh, astahgirullah al-Azim wa 'atubu ilayh, astahgirullah al-Azim wa 'atubu ilayh min kulli dhanbin wa masiyatin wa kulli ma yukalifu din-al Islam, Ya arhama Rahimin Ya Rabbi, pedimos Tu perdón si hacemos mal, si no nos comportamos como quieres. Sabemos que la puerta del arrepentimiento está abierta, y queremos regresar a través de ella.



Mawlana Sheij nos acepta así, aun con todas nuestras faltas. Él siempre quiere que nos le acerquemos, incluso si cometimos muchos errores; él no los ve. Así de grandioso es Mawlana Sheij. Él no dice "Este niño falló otra vez", sino que, cuando regresas, te da la bienvenida. Él nunca dirá "¿Por qué hiciste eso?", para luego perdonarte, no. Él sabe que si regresaste fue desde tu corazón, con una genuina petición. Entonces, debes tomar la oportunidad que Mawlana Sheij te da, y sostenerla procediendo como él quiere que procedas.



Wa min Allahi tawfiq, bi hurmati-l Habib, bi hurmati-l Fatiha.



Subhanim Allah, Sultanim Allah;

Nabim Muhammad, alaihi salam.

Subhanim Allah, Sultanim Allah;

Nabim Muhammad, alaihi salam.

Subhanim Allah, Sultanim Allah;

Nabim Muhammad, alaihi salam.



Wa salli ya Rabbi wa sallim 'ala jamia al-anbiya wa-l mursalin wa 'ala kulli ajmain w-alhamdulillahi

Rabb-il alameen. Al-Fatiha.



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My Good Friend Ego - ​İyi Arkadaşım Nefsim - صديقتي العزيزة النفس